Aquí mando yo, dice el buen monjita nacionalista, tipo Carodísimo y Generalísimo Rovira, tipo el Más de lo mejor de la MASía de Montserrat y tipo Vinito Chiquito amontillado. Y allí mando yo igual que los demás y, si es posible, más que los demás.
Aquí mando yo, dice el buen ayatolà, y no permito iglesias cristianas ni budistas ni hindúes ni mujeres sin pañuelo. Y allí, planto mezquitas y mujeres con pañuelo igual que los demás plantan iglesias o pagodas y mujeres sin pañuelo; y, si es posible, planto más mezquitas y mujeres con pañuelos que los demás plantan iglesias y mujeres sin pañuelo. Aquí mando yo, dice el buen ladrón, y robo mi dinerito, que no me lo roba nadie. Y allí robo yo igual que los demás y, si es posible, más que los demás.
lunes, 23 de abril de 2007
miércoles, 18 de abril de 2007
18 abril. Publicidad conventual a la catalana
Cómo mantener limpio el convento del Principado.
Querida hermana en el NUESTRO SEÑOR DEL MARKETING Y PUBLICIDAD CONVENTUAL A LA CATALANA
Ya sabes por otras cartas que a mí me gustan la publicidad y el marketing y que nuestra carodísima abadesa Rovira me pide con frecuencia ideas para promocionar el Convento de conventos que es Cataluña. No sólo nuestra abadesa, también los otros abades, como el abad MAS guapo de la MASía de Montserrat y el abad bajito con nombre de vino charnego de Montilla, han solicitado mis servicios.
La fe en el nuestro Dios nación ha de predicarse de dos maneras: una, “con el mazo dando”; otra, a Dios rogando” (y perdona que utilice un refrán del castellano, esa lengua civil)
“Con el mazo dando” supone predicar con energía, sin piedad con los infieles civiles, por medio de las leyes que nuestro sínodo-parlament dicta y nuestro Govern-Inquisición aplica, leyes que no dejen aire propio para respirar a los civiles que no rezan todos los días en la nuestra lengua sagrada catalana.
La otra manera, “a Dios rogando”, necesita el rostro amable de la pedagogía y publicidad. En esta última manera me muevo yo. Recientemente me han nombrado asesora de la Fira de Turisme, que se celebra en nuestro convento. Qué hermoso está nuestro claustro. He dispuesto las casetas por colores. Los colores más luminosos, de tipo mironiano, corresponden a las casetas de otros conventos hermanos, las del País Vasco, Galicia, alguna de Andalucía y alguna de Canarias, que comparten con nosotros la devoción y la oración. Los colores más apagados, entre el marrón y el negro pasando por el gris, corresponden, en cambio, a las casetas de todo lo demás, las de las autonomías restantes y las de España, que no son conventos, que no rezan, que son civiles, que son, por tanto, extranjeras. En una palabra, que la Fira tiene que vender el producto conventual, no el civil. El producto civil es simplemente una coartada, una tapadera las intenciones ocultas.
El público pasa entre las casetas y no se da cuenta de los mensajes cromáticos. Pero los capta inconscientemente. Has oído hablar de los mensajes subliminales, ¿verdad? Los curas, monjes y monjitas sabemos utilizar muy bien lo subliminal. Ponemos caras de buenos, nos calamos la boina del seny, hablamos suavecito, andamos como flotando; ysabemos colocar el puñal donde duele al enemigo civil.
¿Qué alguna vez se nos escapan unos curas brutos, como el conseller de Turismo Josep Huguet y un tal Bagó, que pregonan lo que los demás decimos bajo la boina del seny, que España no es convento sino país extranjero? También eso forma parte de la publicidad, hermana mía. Como los sermones de siempre: uno vocifera desde el púlpito mientras cien monjitas rezan en silencio en los bancos de la iglesia. De vez en cuando hay que enseñar los dientes. De vez en cuando alguien tiene que sacudir el árbol para recordarles a los civiles que, si no quieren ser curas, que se vayan del Convento de conventos que es Cataluña y que nos dejen rezar en paz. ¿Entiendes? Huguet y Bagó con el mazo dando y yo y mil monjitas rezando.
Espero que esta lección te haya servido, hermana. Es mi obligación formarte. Se despide tu querida hermana en el NUESTRO SEÑOR DEL MARKETING Y PUBLICIDAD CONVENTUAL CATALANA
Querida hermana en el NUESTRO SEÑOR DEL MARKETING Y PUBLICIDAD CONVENTUAL A LA CATALANA
Ya sabes por otras cartas que a mí me gustan la publicidad y el marketing y que nuestra carodísima abadesa Rovira me pide con frecuencia ideas para promocionar el Convento de conventos que es Cataluña. No sólo nuestra abadesa, también los otros abades, como el abad MAS guapo de la MASía de Montserrat y el abad bajito con nombre de vino charnego de Montilla, han solicitado mis servicios.
La fe en el nuestro Dios nación ha de predicarse de dos maneras: una, “con el mazo dando”; otra, a Dios rogando” (y perdona que utilice un refrán del castellano, esa lengua civil)
“Con el mazo dando” supone predicar con energía, sin piedad con los infieles civiles, por medio de las leyes que nuestro sínodo-parlament dicta y nuestro Govern-Inquisición aplica, leyes que no dejen aire propio para respirar a los civiles que no rezan todos los días en la nuestra lengua sagrada catalana.
La otra manera, “a Dios rogando”, necesita el rostro amable de la pedagogía y publicidad. En esta última manera me muevo yo. Recientemente me han nombrado asesora de la Fira de Turisme, que se celebra en nuestro convento. Qué hermoso está nuestro claustro. He dispuesto las casetas por colores. Los colores más luminosos, de tipo mironiano, corresponden a las casetas de otros conventos hermanos, las del País Vasco, Galicia, alguna de Andalucía y alguna de Canarias, que comparten con nosotros la devoción y la oración. Los colores más apagados, entre el marrón y el negro pasando por el gris, corresponden, en cambio, a las casetas de todo lo demás, las de las autonomías restantes y las de España, que no son conventos, que no rezan, que son civiles, que son, por tanto, extranjeras. En una palabra, que la Fira tiene que vender el producto conventual, no el civil. El producto civil es simplemente una coartada, una tapadera las intenciones ocultas.
El público pasa entre las casetas y no se da cuenta de los mensajes cromáticos. Pero los capta inconscientemente. Has oído hablar de los mensajes subliminales, ¿verdad? Los curas, monjes y monjitas sabemos utilizar muy bien lo subliminal. Ponemos caras de buenos, nos calamos la boina del seny, hablamos suavecito, andamos como flotando; ysabemos colocar el puñal donde duele al enemigo civil.
¿Qué alguna vez se nos escapan unos curas brutos, como el conseller de Turismo Josep Huguet y un tal Bagó, que pregonan lo que los demás decimos bajo la boina del seny, que España no es convento sino país extranjero? También eso forma parte de la publicidad, hermana mía. Como los sermones de siempre: uno vocifera desde el púlpito mientras cien monjitas rezan en silencio en los bancos de la iglesia. De vez en cuando hay que enseñar los dientes. De vez en cuando alguien tiene que sacudir el árbol para recordarles a los civiles que, si no quieren ser curas, que se vayan del Convento de conventos que es Cataluña y que nos dejen rezar en paz. ¿Entiendes? Huguet y Bagó con el mazo dando y yo y mil monjitas rezando.
Espero que esta lección te haya servido, hermana. Es mi obligación formarte. Se despide tu querida hermana en el NUESTRO SEÑOR DEL MARKETING Y PUBLICIDAD CONVENTUAL CATALANA
martes, 10 de abril de 2007
10 Abril. El entremés de los entreMASes o Así se gestó el Estatut
A Sor Catalinita le acaba de llegar por correo una obrita de teatro que trata de cómo surgió el Estatut, las negociaciones que se llevaron a cabo entre Zapatero, Maragall, Carod Rovira, etc. No sabe quién se la envía, pero no se le escapa que el entremés es una feroz crítica contra los curas, monjes y monjitas del Convento de conventos que es Cataluña. Y, sin embargo, se resiste a quemarla o destruirla, porque en el fondo el entremés acierta en los entresijos de la negociación.
Por si acaso, hagámoslo circular por internet antes de que se arrepienta y decida quemarlo. Éste es el entremés, que se titula "El entremés de los entreMASES o Así se gestó el Estatut". Si tú, bloguero, lees este entremés y te gusta, podrías reenviarlo a alguien o incluirlo en tu blog. De esta forma garantizamos que Sor Catalinita no lo destruya definitivamente.
ENTREMÉS DE LOS ENTREMASES
O ASÍ SE GESTÓ EL ESTATUT
por orden de aparición
Presidente del Gobierno
Maragall
Artur Mas
Carod Rovira
Carlos Saura
Carlos Herrera
Maulets
Juez Garzón
El Presidente del Gobierno, Rodríguez Zapatero, solo, sentado a una larga mesa, en el Palacio de la Moncloa o en la sala del Consejo de Ministros. Meditabundo. Altas cuestiones de Estado. Se pregunta a sí mismo y se responde.
PRESIDENTE RODRÍGUEZ- Aaaah. ¿Quién soy yo?
PRESIDENTE ZAPATERO.- Zapatero, naturalmente.
PRESIDENTE RODRÍGUEZ.- No, no, individualismo, no. Quiero decir: ¿Qué soy yo? PRESIDENTE ZAPATERO.- Presidente de España, naturalmente.
PRESIDENTE RODRÍGUEZ.- No, no, individualismo y vanidad, no. Quiero decir, ¿qué soy y que me une a otra gente? ¿De dónde soy?
PRESIDENTE ZAPATERO.- A ver… a ver… soy… soy… del noble pueblo… maragato.
En un extremo de la mesa aparece, por arte de la magia todopoderosa del Presidente, MARAGALL.
MARAGALL.- Aquí estoy, señor presidente.
PRESIDENTE.-¿Qué hace usted aquí?
MARAGALL.-Me ha llamado usted, señor presidente.. ¿No ve este bigote debajo de la nariz y estos ojitos pequeñitos? Soy un gato. Soy Maragall, con cara de gato. Yo hago muchas veces el Maragato, sobre todo cuando con unos amigos voy a saludar al pueblo y me meto en los bares… termino siempre… (con el dedo pulgar hace el gesto de beber una buena copa de licor)… gato, ¡por las tinajas de Cristo que sí!.
PRESIDENTE.- Bueno, ya que estás aquí, quédate, que de algo hablaremos. Pero déjame que siga pensando. Déjame. Soy maragato. Pero, en fin, es poca cosa ser maragato Hay que ser ¡más!. Leonés, sí soy leonés. Esto es algo ¡más! que ser maragato, ¿no?. Nada de localismos. ¡Sí, es algo más!.
En otro lugar de la mesa, aparece, por arte de la magia todopoderosa del Presidente, ARTUR MAS, colocándose el cuerpo dentro del traje.
ARTUR MAS.- Hola, señor presidente.
PRESIDENTE.- ¿Y a usted, quién lo ha llamado?
ARTUR MAS.- Usted, señor. Yo soy no sólo “algo más” sino lo más de lo más. Tengo el tamaño justo. Ni muy grande ni muy pequeño. Yo hace mucho tiempo que he encontrado la solución a eso que usted se plantea. Nosotros hemos descubierto lo más, no compare leonés con catalán, no compare, nosotros sabemos lo más, organizamos lo más, civilizamos lo más, europeos lo más, somos la buena gente lo más…
PRESIDENTE.- Me apabullas. Pero tienes razón, leonés es poco. Algún día será León algo más. Esta Castilla… Palabra de Presidente.
MARAGALL.- Yo también soy más, señor presidente. Yo soy gallo, además de gato.
ARTUR MAS.- (Colocando otra vez su cuerpo dentro del traje) Mjj, Mjj… en fin, todo sea por aras del consenso… me callo, no le contesto…
PRESIDENTE.- Cállense, por favor, déjenme meditar. Está en juego mi identidad existencial. Hemos quedado en que soy más maragato, soy leonés. Pero, en fin, a dónde voy con esta maleta medio vacía. Necesito algo más de sustancia. Quien quiere algo, algo le cuesta, ¡quien quiere ser algo más, algo más le cuesta!.
En otro lugar de la mesa, aparece, por arte de la magia todopoderosa del Presidente, el CAROD ROVIRA, colocándose los ojos hacia el cielo como una monjita, haciendo bondad.
CAROD.- Aquí estoy, yo soy la solución.
PRESIDENTE.- ¿Y cómo…?
CAROD.- ¿…he llegado aquí! Usted ha planteado un problema y yo soy la solución. Usted me ha llamado.
PRESIDENTE.-¿Yo?
CAROD.- Quien algo más quiere, algo más le cuesta. No hay mejor definición de lo excelente. Lo que más cuesta es caro, y yo soy Carod. Léase el diccionario de su RAE-E
PRESIDENTE.- ¿RAE-E?
CAROD.- Real Academia del Estado Español.
MARAGALL.- Yo soy también caro, señor presidente, no crea, yo soy más, soy presidente… de… no se moleste… usted lo es del Estado Español… yo lo soy del otro… del otro sitio…
CAROD.- (Poniendo ojitos de monja y, a la vez, colocándose los collons en la entrepierna) (Condescendiente) Mjj, mjj… Bueno, bueno, algo caro es ese del bigote, concedámoslo.
ARTUR MAS.- Yo soy más caro. De eso no hay duda. Yo he sido presidente antes… no se ofenda… del otro sitio… antes que ese gato y ese gallo.
MARAGALL.- ¿Sí? La mar soy yo, la mar de gato y gallo soy yo. Que lo sepas.
CAROD.- Mjj, Mjj.. Bueno, concedámosles el título de caros, son caros, ¿por qué no?, porque los dos, aunque no como yo, saben, saben ir al mercado.
PRESIDENTE.- (Que ha seguido a duras penas todo lo que han dicho sus invitados) Yo también voy al mercado, no sólo en mítines, yo también voy a comprar manzanas, peras, verdura, carne… como cualquiera del pueblo…
Los tres invitados se miran y se ríen por lo bajinis.
MARAGALL.- Sabe ir al mercado…
ARTUR MAS.- Compra manzanitas y peritas y verdurita y carnecita…
CAROD.- Y paga con dinerito de su bolsillito….
PRESIDENTE.- Un poco más de respeto a la humilde gente que va a los mercados…
MARAGALL.- Si la tenemos, si la tenemos, si mi familia es de mercado, es una familia de tenderos, mi familia siempre ha tenido tiendas de frutas… ha vendido siempre la fruta… lo más caro posible, claro, es la ley del mercado… je, je, je…
ARTUR MAS.- Y la mía aún sigue teniendo tiendas de verduras… las mejores del mercado, las más caras, por lo tanto…. ji, ji, ji….
CAROD.- Y la mía, no por parte de mi padre aragonés, sino por parte de mi madre, tiene una carnicería…lo más carne de la carne… carodísima, carodísima, vamos… jo, jo, jo…
PRESIDENTE.- Ya, ya, cállense… que me interrumpen… déjenme seguir con mis identidades existenciales. Si soy algo más que leonés, qué seré… a ver, algo más, algo más caro… En fin, no se me ocurre, qué más puedo ser… A no ser… bueno, sí… ¿por qué no? soy, soy… del Barça.
En otro lugar de la mesa, aparece, por arte de la magia todopoderosa del Presidente, JOAN SAURA, colocándose el cuerpo dentro de la correspondiente nariz de seny y uniforme del Barça.
SAURA.-Mande, señor presidente.
PRESIDENTE.- Y ahora, tú. ¿Quién te ha dejado entrar?
SAURA.- Usted, señor, usted. Usted, uno de los barcelonistas más preclaros, debía saber que en la historia del Club de Fútbol Barcelona ha habido un jugador carismático llamado Saura.
PRESIDENTE.- Es verdad. Le tengo un gran aprecio. Saura, Saura… (mira al techo e imagina goles, jugadas, regates…)
MARAGALL.- Yo soy barcelonista.
ARTUR MAS.- Yo soy el barcelonista más.
CAROD.- Yo soy más barcelonista.
SAURA.- ¿Como yo? Ningún jugador del Barça se ha llamado Maragall, Mas, Carod…
PRESIDENTE.- (Por fin está alegre, satisfecho) Eh, eh, yo soy mucho más que todos ustedes. Barcelonista maragato leonés. Esto sí que es un sentimiento desinteresado. El de ustedes viene por la pertenencia a la tierra, el mío no… Ya está, ya sé lo que nos une, somos barcelonistas. (Los cuatro invitados del presidente se miran. Razonamiento impecable). Yo creo que ya tenemos las bases para trabajar, el punto de partida. Coincidirán ustedes conmigo en que con este punto de partida el Estatut está hecho. ¿No les parece?
MARAGALL.- Me parece…
ARTUR MAS.-Me parece…
CAROD.- Me parece…
SAURA.- Me parece…
PRESIDENTE.- Barcelonistas unidos…
En otro lugar de la mesa, aparece, por arte de la magia todopoderosa del Presidente, CARLOS HERRERA con un puro en la mano. Los cuatro invitados se miran indignados y hacen gesto de levantarse.
CARLOS HERRERA.- ¿Se puede fumar, señor presidente?
PRESIDENTE.- Carlos, hombre, usted no pinta nada aquí.
CARLOS HERRERA.- ¿Qué no? He oído perfectamente el visca Barça. Soy barcelonista como el que más. Aquí estoy, soy el primero… a barcelonista no me gana nadie…
MARAGALL (acercándose al presidente le habla al oído).- Señor presidente… Le gustan los toros… a nosotros la buena gente... no nos gustan mucho…
ARTUR MAS.- (Colocándose el cuerpo en el traje, acercándose al presidente) Nosotros, la buena gente y los toros no solemos estar juntos en el parlament…
SAURA.- (Colocándose el cuerpo en la nariz y en el uniforme barcelonista, acercándose al presidente) Apellidarse como Helenio Herrera no es suficiente para pertenecer a este club…
CAROD.- (Colocándose los collons dentro del traje, acercándose al presidente) ¿Y quién dice que no es un advenedizo? La limpieza de sangre… ¿Dónde tiene el sello del Barcelona tatuado? Yo sí lo tengo tatuado (enseña un tatuaje). Le gustan los toros. Éste, Carlos Herrera, el único sello que conoce es uno de correos de una carta o de un paquetito que le mandaron un día… mjj, mjj, mjj… hace años…. ese sello no se le olvida
MARAGALL, MAS, CAROD, SAURA.- je, je, je… ji, ji, ji… jo, jo, jo… ju, ju, ju…
PRESIDENTE.- (Disimulando un poco más) ja, ja, ja…y je, je, je… y ji, ji, ji… y jo, jo, jo… y ju, ju, ju…
PRESIDENTE.- Ja, ja, ja… tienen sentido del humor, ¿eh, Carlitos? Carlitos, Carlitos, no pintas nada aquí… Ya lo ves.
CARLOS HERRERA.- Me la suda, soy barcelonista… Yo quiero estar aquí…
PRESIDENTE.- Esto es una democracia, Carlos, la mayoría no te quiere aquí…
Aparecen unos maulets a la puerta. CARLOS HERRERA, que ve que pintan bastos se marcha de la sala.
CARLOS HERRERA.- Bueno, bueno… pues me voy a echar una por ahí, a ver qué hay por La Moncloa. Hola, maulas, maletillas…
En otro lugar de la mesa, aparece, por arte de la magia todopoderosa del Presidente, el juez GARZÓN. Los cuatro invitados se sobresaltan.
MAS.- Esto es un coladero, señor presidente… este juez… ¿Es del Barcelona?
PRESIDENTE.- Sí, como yo, desinteresado…un jienense…
CAROD.- No sé, no sé… no es de fiar… pero hay que poner algún límite, si no todo el mundo será de aquí…
SAURA.- La justicia no es de fiar, o sí… bueno, depende… quién sabe… un juez puede ser barcelonista… puede no ser buen barcelonista….
MARAGALL.- Se necesita un pacto, presidente, un pacto para que no se cuele tanta gente. Ya somos bastantes aquí, ¿no? A ver, uno, dos, tres, cuatro, cinco… ¡Por las tinajas de Cristo, si hay más que en un bar! Señor presidente… invoco un pacto. No puede ser que todos los que quieran entren aquí… no, no, aquí debemos estar los que debemos estar…
PRESIDENTE.- Ya sé, haremos un pacto. Sólo nosotros somos barcelonistas, ¿eh?, sólo nosotros seremos la buena gente, ¿eh? y quien quiera incluirse, tiene que recibir permiso. Hagamos un pacto.
TODOS.- Un pacto.
Los maulets invitan al juez Garzón a abandonar la sala y sacan una botella de vino y, cómo no, una de cava. Las dos son de la conocida bodega Sor Catalinita del Penedés. Brindan.
PRESIDENTE.- Es necesario un poco de marketing. Debemos dar un nombre a este pacto, un nombre fácil de recordar. Como a todos nos gusta el vino, …
MARAGALL.- ¡Por las tinajas de Cristo, a mí lo más! (Alza el brazo a lo falangista pero con una copa de vino en la mano)
PRESIDENTE.- …y estos chicos maulets nos han traído vino de la bodega Sor Catalinita del Penedés, bodega en la que tú, Mas, tienes acciones…
ARTUR MAS.- No es lugar este, señor presidente, para decir estas cosas… brindo… ¡Por las tinajas de Cristo! (Alza el brazo a lo falangista pero con una copa de vino en la mano)
PRESIDENTE.- … y como los aquí presentes habéis sido un poco curitas, sobre todo tú, caro Carod, no lo niegues, ¿eh?
CAROD.- ¿Negarlo? Lo bueno no se niega. ¡Por las tinajas de Cristo! (Alza el brazo a lo falangista pero con una copa de vino en la mano)…
PRESIDENTE.- … se me ocurre que un buen nombre para nuestro pacto será el ¡PACTO DE LA TINAJA!, que le gusta mucho a Maragall.
SAURA.- Esta jota de la palabra tinaja no es de aquí, debemos suavizar el nombre…
CAROD.- Sí, es la jota es de Aragón, si lo sabré yo…
PRESIDENTE.- ¿Cómo se dice Tinaja en catalán?
SAURA.- (Rápido, para ganar puntos, el más listo de la clase) ¡Tinell, Tinell!
PRESIDENTE.- Pues ya tenemos un nombre, muy bonito. Desde hoy queda constituido con todos los honores, y yo tengo suerte, el PACTO DE TINELL. (Se levanta y se pone erguido. el brazo a lo falangista pero con una copa de vino en la mano Todos se levantan, en actitud marcial, y colocan la mano libre en el pecho, como quien se dispone a entonar Els Segadors) ¡Viva el Pacto de Tinell!
TODOS.- ¡Viváaa!
PRESIDENTE.- ¡Viva el Pacto de Tinell!
TODOS.- ¡Viváaa!
PRESIDENTE.- ¡Viva el Pacto de Tinell!
TODOS.- ¡Viváaa!
Cuado todos se disponen a abandonar la sala abrazados por los hombros como buenos camaradas de camino, el PRESIDENTE se detiene y se toca la nariz como quien ha reparado en algo.
PRESIDENTE.- Oye, Maragalito… se me ocurre que… para que por ahí no digan que los catalanes barréis siempre para afuera la porquería y para adentro las monedas, propongo que, cuando presentemos a la prensa y al parlamento el estatut, brindemos con un vino de fuera, un vino, por ejemplo, de Montilla, ¿eh?, denominación de origen de Montilla. ¿Qué te parece?
MARAGALL.- (Coloca un dedo en la nariz como quien repara también en algo, pero no sabe en qué. Dos segundos de duda) Genial, presidente, genial.
FIN
O ASÍ SE GESTÓ EL ESTATUT
por orden de aparición
Presidente del Gobierno
Maragall
Artur Mas
Carod Rovira
Carlos Saura
Carlos Herrera
Maulets
Juez Garzón
El Presidente del Gobierno, Rodríguez Zapatero, solo, sentado a una larga mesa, en el Palacio de la Moncloa o en la sala del Consejo de Ministros. Meditabundo. Altas cuestiones de Estado. Se pregunta a sí mismo y se responde.
PRESIDENTE RODRÍGUEZ- Aaaah. ¿Quién soy yo?
PRESIDENTE ZAPATERO.- Zapatero, naturalmente.
PRESIDENTE RODRÍGUEZ.- No, no, individualismo, no. Quiero decir: ¿Qué soy yo? PRESIDENTE ZAPATERO.- Presidente de España, naturalmente.
PRESIDENTE RODRÍGUEZ.- No, no, individualismo y vanidad, no. Quiero decir, ¿qué soy y que me une a otra gente? ¿De dónde soy?
PRESIDENTE ZAPATERO.- A ver… a ver… soy… soy… del noble pueblo… maragato.
En un extremo de la mesa aparece, por arte de la magia todopoderosa del Presidente, MARAGALL.
MARAGALL.- Aquí estoy, señor presidente.
PRESIDENTE.-¿Qué hace usted aquí?
MARAGALL.-Me ha llamado usted, señor presidente.. ¿No ve este bigote debajo de la nariz y estos ojitos pequeñitos? Soy un gato. Soy Maragall, con cara de gato. Yo hago muchas veces el Maragato, sobre todo cuando con unos amigos voy a saludar al pueblo y me meto en los bares… termino siempre… (con el dedo pulgar hace el gesto de beber una buena copa de licor)… gato, ¡por las tinajas de Cristo que sí!.
PRESIDENTE.- Bueno, ya que estás aquí, quédate, que de algo hablaremos. Pero déjame que siga pensando. Déjame. Soy maragato. Pero, en fin, es poca cosa ser maragato Hay que ser ¡más!. Leonés, sí soy leonés. Esto es algo ¡más! que ser maragato, ¿no?. Nada de localismos. ¡Sí, es algo más!.
En otro lugar de la mesa, aparece, por arte de la magia todopoderosa del Presidente, ARTUR MAS, colocándose el cuerpo dentro del traje.
ARTUR MAS.- Hola, señor presidente.
PRESIDENTE.- ¿Y a usted, quién lo ha llamado?
ARTUR MAS.- Usted, señor. Yo soy no sólo “algo más” sino lo más de lo más. Tengo el tamaño justo. Ni muy grande ni muy pequeño. Yo hace mucho tiempo que he encontrado la solución a eso que usted se plantea. Nosotros hemos descubierto lo más, no compare leonés con catalán, no compare, nosotros sabemos lo más, organizamos lo más, civilizamos lo más, europeos lo más, somos la buena gente lo más…
PRESIDENTE.- Me apabullas. Pero tienes razón, leonés es poco. Algún día será León algo más. Esta Castilla… Palabra de Presidente.
MARAGALL.- Yo también soy más, señor presidente. Yo soy gallo, además de gato.
ARTUR MAS.- (Colocando otra vez su cuerpo dentro del traje) Mjj, Mjj… en fin, todo sea por aras del consenso… me callo, no le contesto…
PRESIDENTE.- Cállense, por favor, déjenme meditar. Está en juego mi identidad existencial. Hemos quedado en que soy más maragato, soy leonés. Pero, en fin, a dónde voy con esta maleta medio vacía. Necesito algo más de sustancia. Quien quiere algo, algo le cuesta, ¡quien quiere ser algo más, algo más le cuesta!.
En otro lugar de la mesa, aparece, por arte de la magia todopoderosa del Presidente, el CAROD ROVIRA, colocándose los ojos hacia el cielo como una monjita, haciendo bondad.
CAROD.- Aquí estoy, yo soy la solución.
PRESIDENTE.- ¿Y cómo…?
CAROD.- ¿…he llegado aquí! Usted ha planteado un problema y yo soy la solución. Usted me ha llamado.
PRESIDENTE.-¿Yo?
CAROD.- Quien algo más quiere, algo más le cuesta. No hay mejor definición de lo excelente. Lo que más cuesta es caro, y yo soy Carod. Léase el diccionario de su RAE-E
PRESIDENTE.- ¿RAE-E?
CAROD.- Real Academia del Estado Español.
MARAGALL.- Yo soy también caro, señor presidente, no crea, yo soy más, soy presidente… de… no se moleste… usted lo es del Estado Español… yo lo soy del otro… del otro sitio…
CAROD.- (Poniendo ojitos de monja y, a la vez, colocándose los collons en la entrepierna) (Condescendiente) Mjj, mjj… Bueno, bueno, algo caro es ese del bigote, concedámoslo.
ARTUR MAS.- Yo soy más caro. De eso no hay duda. Yo he sido presidente antes… no se ofenda… del otro sitio… antes que ese gato y ese gallo.
MARAGALL.- ¿Sí? La mar soy yo, la mar de gato y gallo soy yo. Que lo sepas.
CAROD.- Mjj, Mjj.. Bueno, concedámosles el título de caros, son caros, ¿por qué no?, porque los dos, aunque no como yo, saben, saben ir al mercado.
PRESIDENTE.- (Que ha seguido a duras penas todo lo que han dicho sus invitados) Yo también voy al mercado, no sólo en mítines, yo también voy a comprar manzanas, peras, verdura, carne… como cualquiera del pueblo…
Los tres invitados se miran y se ríen por lo bajinis.
MARAGALL.- Sabe ir al mercado…
ARTUR MAS.- Compra manzanitas y peritas y verdurita y carnecita…
CAROD.- Y paga con dinerito de su bolsillito….
PRESIDENTE.- Un poco más de respeto a la humilde gente que va a los mercados…
MARAGALL.- Si la tenemos, si la tenemos, si mi familia es de mercado, es una familia de tenderos, mi familia siempre ha tenido tiendas de frutas… ha vendido siempre la fruta… lo más caro posible, claro, es la ley del mercado… je, je, je…
ARTUR MAS.- Y la mía aún sigue teniendo tiendas de verduras… las mejores del mercado, las más caras, por lo tanto…. ji, ji, ji….
CAROD.- Y la mía, no por parte de mi padre aragonés, sino por parte de mi madre, tiene una carnicería…lo más carne de la carne… carodísima, carodísima, vamos… jo, jo, jo…
PRESIDENTE.- Ya, ya, cállense… que me interrumpen… déjenme seguir con mis identidades existenciales. Si soy algo más que leonés, qué seré… a ver, algo más, algo más caro… En fin, no se me ocurre, qué más puedo ser… A no ser… bueno, sí… ¿por qué no? soy, soy… del Barça.
En otro lugar de la mesa, aparece, por arte de la magia todopoderosa del Presidente, JOAN SAURA, colocándose el cuerpo dentro de la correspondiente nariz de seny y uniforme del Barça.
SAURA.-Mande, señor presidente.
PRESIDENTE.- Y ahora, tú. ¿Quién te ha dejado entrar?
SAURA.- Usted, señor, usted. Usted, uno de los barcelonistas más preclaros, debía saber que en la historia del Club de Fútbol Barcelona ha habido un jugador carismático llamado Saura.
PRESIDENTE.- Es verdad. Le tengo un gran aprecio. Saura, Saura… (mira al techo e imagina goles, jugadas, regates…)
MARAGALL.- Yo soy barcelonista.
ARTUR MAS.- Yo soy el barcelonista más.
CAROD.- Yo soy más barcelonista.
SAURA.- ¿Como yo? Ningún jugador del Barça se ha llamado Maragall, Mas, Carod…
PRESIDENTE.- (Por fin está alegre, satisfecho) Eh, eh, yo soy mucho más que todos ustedes. Barcelonista maragato leonés. Esto sí que es un sentimiento desinteresado. El de ustedes viene por la pertenencia a la tierra, el mío no… Ya está, ya sé lo que nos une, somos barcelonistas. (Los cuatro invitados del presidente se miran. Razonamiento impecable). Yo creo que ya tenemos las bases para trabajar, el punto de partida. Coincidirán ustedes conmigo en que con este punto de partida el Estatut está hecho. ¿No les parece?
MARAGALL.- Me parece…
ARTUR MAS.-Me parece…
CAROD.- Me parece…
SAURA.- Me parece…
PRESIDENTE.- Barcelonistas unidos…
En otro lugar de la mesa, aparece, por arte de la magia todopoderosa del Presidente, CARLOS HERRERA con un puro en la mano. Los cuatro invitados se miran indignados y hacen gesto de levantarse.
CARLOS HERRERA.- ¿Se puede fumar, señor presidente?
PRESIDENTE.- Carlos, hombre, usted no pinta nada aquí.
CARLOS HERRERA.- ¿Qué no? He oído perfectamente el visca Barça. Soy barcelonista como el que más. Aquí estoy, soy el primero… a barcelonista no me gana nadie…
MARAGALL (acercándose al presidente le habla al oído).- Señor presidente… Le gustan los toros… a nosotros la buena gente... no nos gustan mucho…
ARTUR MAS.- (Colocándose el cuerpo en el traje, acercándose al presidente) Nosotros, la buena gente y los toros no solemos estar juntos en el parlament…
SAURA.- (Colocándose el cuerpo en la nariz y en el uniforme barcelonista, acercándose al presidente) Apellidarse como Helenio Herrera no es suficiente para pertenecer a este club…
CAROD.- (Colocándose los collons dentro del traje, acercándose al presidente) ¿Y quién dice que no es un advenedizo? La limpieza de sangre… ¿Dónde tiene el sello del Barcelona tatuado? Yo sí lo tengo tatuado (enseña un tatuaje). Le gustan los toros. Éste, Carlos Herrera, el único sello que conoce es uno de correos de una carta o de un paquetito que le mandaron un día… mjj, mjj, mjj… hace años…. ese sello no se le olvida
MARAGALL, MAS, CAROD, SAURA.- je, je, je… ji, ji, ji… jo, jo, jo… ju, ju, ju…
PRESIDENTE.- (Disimulando un poco más) ja, ja, ja…y je, je, je… y ji, ji, ji… y jo, jo, jo… y ju, ju, ju…
PRESIDENTE.- Ja, ja, ja… tienen sentido del humor, ¿eh, Carlitos? Carlitos, Carlitos, no pintas nada aquí… Ya lo ves.
CARLOS HERRERA.- Me la suda, soy barcelonista… Yo quiero estar aquí…
PRESIDENTE.- Esto es una democracia, Carlos, la mayoría no te quiere aquí…
Aparecen unos maulets a la puerta. CARLOS HERRERA, que ve que pintan bastos se marcha de la sala.
CARLOS HERRERA.- Bueno, bueno… pues me voy a echar una por ahí, a ver qué hay por La Moncloa. Hola, maulas, maletillas…
En otro lugar de la mesa, aparece, por arte de la magia todopoderosa del Presidente, el juez GARZÓN. Los cuatro invitados se sobresaltan.
MAS.- Esto es un coladero, señor presidente… este juez… ¿Es del Barcelona?
PRESIDENTE.- Sí, como yo, desinteresado…un jienense…
CAROD.- No sé, no sé… no es de fiar… pero hay que poner algún límite, si no todo el mundo será de aquí…
SAURA.- La justicia no es de fiar, o sí… bueno, depende… quién sabe… un juez puede ser barcelonista… puede no ser buen barcelonista….
MARAGALL.- Se necesita un pacto, presidente, un pacto para que no se cuele tanta gente. Ya somos bastantes aquí, ¿no? A ver, uno, dos, tres, cuatro, cinco… ¡Por las tinajas de Cristo, si hay más que en un bar! Señor presidente… invoco un pacto. No puede ser que todos los que quieran entren aquí… no, no, aquí debemos estar los que debemos estar…
PRESIDENTE.- Ya sé, haremos un pacto. Sólo nosotros somos barcelonistas, ¿eh?, sólo nosotros seremos la buena gente, ¿eh? y quien quiera incluirse, tiene que recibir permiso. Hagamos un pacto.
TODOS.- Un pacto.
Los maulets invitan al juez Garzón a abandonar la sala y sacan una botella de vino y, cómo no, una de cava. Las dos son de la conocida bodega Sor Catalinita del Penedés. Brindan.
PRESIDENTE.- Es necesario un poco de marketing. Debemos dar un nombre a este pacto, un nombre fácil de recordar. Como a todos nos gusta el vino, …
MARAGALL.- ¡Por las tinajas de Cristo, a mí lo más! (Alza el brazo a lo falangista pero con una copa de vino en la mano)
PRESIDENTE.- …y estos chicos maulets nos han traído vino de la bodega Sor Catalinita del Penedés, bodega en la que tú, Mas, tienes acciones…
ARTUR MAS.- No es lugar este, señor presidente, para decir estas cosas… brindo… ¡Por las tinajas de Cristo! (Alza el brazo a lo falangista pero con una copa de vino en la mano)
PRESIDENTE.- … y como los aquí presentes habéis sido un poco curitas, sobre todo tú, caro Carod, no lo niegues, ¿eh?
CAROD.- ¿Negarlo? Lo bueno no se niega. ¡Por las tinajas de Cristo! (Alza el brazo a lo falangista pero con una copa de vino en la mano)…
PRESIDENTE.- … se me ocurre que un buen nombre para nuestro pacto será el ¡PACTO DE LA TINAJA!, que le gusta mucho a Maragall.
SAURA.- Esta jota de la palabra tinaja no es de aquí, debemos suavizar el nombre…
CAROD.- Sí, es la jota es de Aragón, si lo sabré yo…
PRESIDENTE.- ¿Cómo se dice Tinaja en catalán?
SAURA.- (Rápido, para ganar puntos, el más listo de la clase) ¡Tinell, Tinell!
PRESIDENTE.- Pues ya tenemos un nombre, muy bonito. Desde hoy queda constituido con todos los honores, y yo tengo suerte, el PACTO DE TINELL. (Se levanta y se pone erguido. el brazo a lo falangista pero con una copa de vino en la mano Todos se levantan, en actitud marcial, y colocan la mano libre en el pecho, como quien se dispone a entonar Els Segadors) ¡Viva el Pacto de Tinell!
TODOS.- ¡Viváaa!
PRESIDENTE.- ¡Viva el Pacto de Tinell!
TODOS.- ¡Viváaa!
PRESIDENTE.- ¡Viva el Pacto de Tinell!
TODOS.- ¡Viváaa!
Cuado todos se disponen a abandonar la sala abrazados por los hombros como buenos camaradas de camino, el PRESIDENTE se detiene y se toca la nariz como quien ha reparado en algo.
PRESIDENTE.- Oye, Maragalito… se me ocurre que… para que por ahí no digan que los catalanes barréis siempre para afuera la porquería y para adentro las monedas, propongo que, cuando presentemos a la prensa y al parlamento el estatut, brindemos con un vino de fuera, un vino, por ejemplo, de Montilla, ¿eh?, denominación de origen de Montilla. ¿Qué te parece?
MARAGALL.- (Coloca un dedo en la nariz como quien repara también en algo, pero no sabe en qué. Dos segundos de duda) Genial, presidente, genial.
FIN
jueves, 5 de abril de 2007
5 Abril. Mercadotecnia a lo conventual catalán
Las oraciones del buen monjita Sor Catalinita del Penedés, o cómo mantener limpio el convento del Principado.
Dejamos el 2 de abril a Sor Catalinita dispuesta a presentar su propuesta al departamento de Marketing del convento. El convento de conventos, que es Cataluña, está convencido de que tienen los mejores publicistas. Son Catalina del Penedés quiere ser uno de ellos. Ha pensado vender en los centros de suvenirs de los conventos botellas con la materia prima más querida del Principado: el aire. ¿Por qué botellas de aire?, imagina satisfecha nuestra sor que le preguntan los sorprendidos visitantes de los conventos. Sor Catalinita tiene preparada la respuesta.
Debe representar a un país un elemento natural en el que hayan participado los habitantes de ese país. Y no es la tierra lo que más caracteriza a un país de conventos, porque la tierra está formada de infinitas partículas minerales y no humanas. En cambio el aire está formado también por el aire de los pulmones de las personas. Al respirar aire de convento, respiramos a otras personas que han exhalado aire, aire formado por partículas de curas, monjes y monjitas de ese convento.
Y, como demostró con la mayor de las lógicas el 1 de abril, el aire que media entre los conventos del Principado es propiedad de los conventos, está formado por partículas exhaladas por los pulmones de los buenos catalanes curas, monjes y monjitas. Es por eso que el suvenir más auténtico no es un toro ni una bailarina flamenca, sino una botella de aire, auténtico producto catalán-conventual. Abrir el tapón de la botella y aspirar Cataluña es todo uno.
Nuestra sor ha dibujado incluso en un papel la forma de la botella y ha escrito el eslogan (NUESTRO AIRE LIBRE NUESTRO). Está satisfecha; su carodísima abadesa Rovira la felicitará encaradísimamente. Es una idea genial.
Pero, de repente, le acomete un sudor frío a Sor Catalinita del Penedés. Ha caído en la cuenta de que el aire está formado no sólo por el aire respirado por monjas, monjes y monjitas, sino también por el aire respirado por los animales, eso sin contar a los civiles que no aceptan la disciplina de los conventos. Y no le cabe ninguna duda a Sor Catalinita que hay muchísimos más animales, domésticos y salvajes, que personas, por lo que el aire que respiramos es en gran parte aire exhalado por animales. Entonces el aire de la botella estará formado por partículas de curas, monjes y monjitas del convento de conventos que es Cataluña y sobre todo estará formado por partículas de animales principalmente.
Sigue con sus sudores fríos, porque tener no tiene nada en contra de los animales, pero no puede darles la identidad conventual catalana. Adiós a su invento. ¡Malditos animales que no son curas, monjes o monjitas!.
Dejamos el 2 de abril a Sor Catalinita dispuesta a presentar su propuesta al departamento de Marketing del convento. El convento de conventos, que es Cataluña, está convencido de que tienen los mejores publicistas. Son Catalina del Penedés quiere ser uno de ellos. Ha pensado vender en los centros de suvenirs de los conventos botellas con la materia prima más querida del Principado: el aire. ¿Por qué botellas de aire?, imagina satisfecha nuestra sor que le preguntan los sorprendidos visitantes de los conventos. Sor Catalinita tiene preparada la respuesta.
Debe representar a un país un elemento natural en el que hayan participado los habitantes de ese país. Y no es la tierra lo que más caracteriza a un país de conventos, porque la tierra está formada de infinitas partículas minerales y no humanas. En cambio el aire está formado también por el aire de los pulmones de las personas. Al respirar aire de convento, respiramos a otras personas que han exhalado aire, aire formado por partículas de curas, monjes y monjitas de ese convento.
Y, como demostró con la mayor de las lógicas el 1 de abril, el aire que media entre los conventos del Principado es propiedad de los conventos, está formado por partículas exhaladas por los pulmones de los buenos catalanes curas, monjes y monjitas. Es por eso que el suvenir más auténtico no es un toro ni una bailarina flamenca, sino una botella de aire, auténtico producto catalán-conventual. Abrir el tapón de la botella y aspirar Cataluña es todo uno.
Nuestra sor ha dibujado incluso en un papel la forma de la botella y ha escrito el eslogan (NUESTRO AIRE LIBRE NUESTRO). Está satisfecha; su carodísima abadesa Rovira la felicitará encaradísimamente. Es una idea genial.
Pero, de repente, le acomete un sudor frío a Sor Catalinita del Penedés. Ha caído en la cuenta de que el aire está formado no sólo por el aire respirado por monjas, monjes y monjitas, sino también por el aire respirado por los animales, eso sin contar a los civiles que no aceptan la disciplina de los conventos. Y no le cabe ninguna duda a Sor Catalinita que hay muchísimos más animales, domésticos y salvajes, que personas, por lo que el aire que respiramos es en gran parte aire exhalado por animales. Entonces el aire de la botella estará formado por partículas de curas, monjes y monjitas del convento de conventos que es Cataluña y sobre todo estará formado por partículas de animales principalmente.
Sigue con sus sudores fríos, porque tener no tiene nada en contra de los animales, pero no puede darles la identidad conventual catalana. Adiós a su invento. ¡Malditos animales que no son curas, monjes o monjitas!.
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