Cómo mantener limpio el convento del Principado.
Querida hermana en el NUESTRO SEÑOR DEL MARKETING Y PUBLICIDAD CONVENTUAL A LA CATALANA
Ya sabes por otras cartas que a mí me gustan la publicidad y el marketing y que nuestra carodísima abadesa Rovira me pide con frecuencia ideas para promocionar el Convento de conventos que es Cataluña. No sólo nuestra abadesa, también los otros abades, como el abad MAS guapo de la MASía de Montserrat y el abad bajito con nombre de vino charnego de Montilla, han solicitado mis servicios.
La fe en el nuestro Dios nación ha de predicarse de dos maneras: una, “con el mazo dando”; otra, a Dios rogando” (y perdona que utilice un refrán del castellano, esa lengua civil)
“Con el mazo dando” supone predicar con energía, sin piedad con los infieles civiles, por medio de las leyes que nuestro sínodo-parlament dicta y nuestro Govern-Inquisición aplica, leyes que no dejen aire propio para respirar a los civiles que no rezan todos los días en la nuestra lengua sagrada catalana.
La otra manera, “a Dios rogando”, necesita el rostro amable de la pedagogía y publicidad. En esta última manera me muevo yo. Recientemente me han nombrado asesora de la Fira de Turisme, que se celebra en nuestro convento. Qué hermoso está nuestro claustro. He dispuesto las casetas por colores. Los colores más luminosos, de tipo mironiano, corresponden a las casetas de otros conventos hermanos, las del País Vasco, Galicia, alguna de Andalucía y alguna de Canarias, que comparten con nosotros la devoción y la oración. Los colores más apagados, entre el marrón y el negro pasando por el gris, corresponden, en cambio, a las casetas de todo lo demás, las de las autonomías restantes y las de España, que no son conventos, que no rezan, que son civiles, que son, por tanto, extranjeras. En una palabra, que la Fira tiene que vender el producto conventual, no el civil. El producto civil es simplemente una coartada, una tapadera las intenciones ocultas.
El público pasa entre las casetas y no se da cuenta de los mensajes cromáticos. Pero los capta inconscientemente. Has oído hablar de los mensajes subliminales, ¿verdad? Los curas, monjes y monjitas sabemos utilizar muy bien lo subliminal. Ponemos caras de buenos, nos calamos la boina del seny, hablamos suavecito, andamos como flotando; ysabemos colocar el puñal donde duele al enemigo civil.
¿Qué alguna vez se nos escapan unos curas brutos, como el conseller de Turismo Josep Huguet y un tal Bagó, que pregonan lo que los demás decimos bajo la boina del seny, que España no es convento sino país extranjero? También eso forma parte de la publicidad, hermana mía. Como los sermones de siempre: uno vocifera desde el púlpito mientras cien monjitas rezan en silencio en los bancos de la iglesia. De vez en cuando hay que enseñar los dientes. De vez en cuando alguien tiene que sacudir el árbol para recordarles a los civiles que, si no quieren ser curas, que se vayan del Convento de conventos que es Cataluña y que nos dejen rezar en paz. ¿Entiendes? Huguet y Bagó con el mazo dando y yo y mil monjitas rezando.
Espero que esta lección te haya servido, hermana. Es mi obligación formarte. Se despide tu querida hermana en el NUESTRO SEÑOR DEL MARKETING Y PUBLICIDAD CONVENTUAL CATALANA
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