jueves, 5 de abril de 2007

5 Abril. Mercadotecnia a lo conventual catalán

Las oraciones del buen monjita Sor Catalinita del Penedés, o cómo mantener limpio el convento del Principado.

Dejamos el 2 de abril a Sor Catalinita dispuesta a presentar su propuesta al departamento de Marketing del convento. El convento de conventos, que es Cataluña, está convencido de que tienen los mejores publicistas. Son Catalina del Penedés quiere ser uno de ellos. Ha pensado vender en los centros de suvenirs de los conventos botellas con la materia prima más querida del Principado: el aire. ¿Por qué botellas de aire?, imagina satisfecha nuestra sor que le preguntan los sorprendidos visitantes de los conventos. Sor Catalinita tiene preparada la respuesta.
Debe representar a un país un elemento natural en el que hayan participado los habitantes de ese país. Y no es la tierra lo que más caracteriza a un país de conventos, porque la tierra está formada de infinitas partículas minerales y no humanas. En cambio el aire está formado también por el aire de los pulmones de las personas. Al respirar aire de convento, respiramos a otras personas que han exhalado aire, aire formado por partículas de curas, monjes y monjitas de ese convento.
Y, como demostró con la mayor de las lógicas el 1 de abril, el aire que media entre los conventos del Principado es propiedad de los conventos, está formado por partículas exhaladas por los pulmones de los buenos catalanes curas, monjes y monjitas. Es por eso que el suvenir más auténtico no es un toro ni una bailarina flamenca, sino una botella de aire, auténtico producto catalán-conventual. Abrir el tapón de la botella y aspirar Cataluña es todo uno.
Nuestra sor ha dibujado incluso en un papel la forma de la botella y ha escrito el eslogan (NUESTRO AIRE LIBRE NUESTRO). Está satisfecha; su carodísima abadesa Rovira la felicitará encaradísimamente. Es una idea genial.
Pero, de repente, le acomete un sudor frío a Sor Catalinita del Penedés. Ha caído en la cuenta de que el aire está formado no sólo por el aire respirado por monjas, monjes y monjitas, sino también por el aire respirado por los animales, eso sin contar a los civiles que no aceptan la disciplina de los conventos. Y no le cabe ninguna duda a Sor Catalinita que hay muchísimos más animales, domésticos y salvajes, que personas, por lo que el aire que respiramos es en gran parte aire exhalado por animales. Entonces el aire de la botella estará formado por partículas de curas, monjes y monjitas del convento de conventos que es Cataluña y sobre todo estará formado por partículas de animales principalmente.
Sigue con sus sudores fríos, porque tener no tiene nada en contra de los animales, pero no puede darles la identidad conventual catalana. Adiós a su invento. ¡Malditos animales que no son curas, monjes o monjitas!.

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