Querida hermana en EL NUESTRO SEÑOR DE LA PATAGOGÍA.
Me llegan rumores de que en tu tierra mallorquina las conversaciones para formar pacto de progreso se estancan, siendo el motivo que los del Bloc quieren más, especialmente la conselleria de Educación.
Parece que estás un poco decepcionada, pero te voy a mostrar algo que debes aprender y aceptar. A los curas, monjes y monjitas nos gusta la educación, nos debe gustar la educación, poder intervenir en esos inmaduros y descerebrados cerebros de la juventud para convertirlos en esa gran y deseada juventud. Controlar las escuelas nos permite la ingeniería social suficiente para poder conseguir en un futuro próximo la perfección, esa balsa de aceite en la que ningún viento nos haga dudar de Dios.
La abadesa de mi convento, la Carodísima Rovira, que tiene bigote y se ajusta el pantalón por la entrepierna debajo del hábito, nos lo ha enseñado siempre, “pedagogía, pedagogía”. También lo predicó ese cura curón que fue Pujol: “pedagogía, pedagogía”. El abad Ibarreche también lo dice, pero en vasco, “piedogogía, piedogogía”. Y, cómo no, también los curas brutos de ETA y Batasuna, “patagogía, patagogía”.
Y para reforzar más esta tesis, te voy a poner ejemplos de autoridad incontestable de abades prestigiosos del nacionalismo del pasado y que son nuestros indiscutibles guías espirituales. El abad Hitler ponía cara de niño cuando visitaba las escuelas donde los niños formaban al ritmo de sus oraciones. El abad Mussolini organizó un sistema de enseñanza lleno de bellos cantos sagrados a la patria. Incluso el abad Franco. Porque, hermana, el abad Franco es un alma gemela nuestra; cierto que no reconocía nuestros conventos catalanes, pero en el fondo, en el fondo, en el fondo, era igual que nosotros, los curas, monjes y monjitas nacionalistas. No lo digas nunca, pero no lo olvides nunca.
Tu querida hermana EL NUESTRO SEÑOR DE LA PATAGOGÍA.
domingo, 24 de junio de 2007
domingo, 17 de junio de 2007
19 junio. La Cataluña ideal y el abad Hitler.
Querida hermana EN EL NUESTRO SEÑOR DE LAS NO ELECCIONES Y DEL ABAD HITLER (y destruye esta carta en cuanto la leas)
¿Recuerdas, hermana, que nos empezamos a escribir a propósito de las elecciones en noviembre del año pasado al Parlament de Cataluña, es decir, al Consejo de Conventos que es Cataluña? Ahora se han vuelto a celebrar elecciones municipales aquí y municipales y autonómicas allá. Y felizmente ha vuelto a repetirse la fórmula del Consejo tripartito de abades, todos juntitos en torno a nuestra lengua sagrada latina catalana, en torno a nuestra nación catalana y a nuestro Eastatut-Regla monástica. Cierto que los curas de CiU han quedado fuera, pero, bueno, por razones de celos de personalidad o de poder. El abad de la MASía de Montserrat se considera el más guapo y no puede soportar que un tipo tan poca cosa como el abad de Ripoll, que tiene nombre de vino de montilla forastero, mande más que él. Tarde o temprano entrarán en el Consejo de Conventos y entonces será el mundo perfecto. Porque todos, todos, mi Carodísima abadesa Rovira, el abad Zurdo de Poblet con nombre de futbolista, Saura, el Abad de Ripoll, con nombre de vino forastero de montilla, y el abad de la MASía de Montserrat, son buenos, buenísimos curas.
Ya sabes que a mí y a nuestro querido Señor lo de las elecciones ni nos va ni nos viene. La democracia es algo que viene bien coyunturalmente. Yo, y tú seguramente, y muchos como yo, curas, monjes y monjitas, lo que queremos es un estado natural de las cosas que se imponga por sí mismo, una forma de gobierno emanada directamente por Dios. Y cuando esto llegue, ¿para qué elecciones? ¡Ah, cuando esto llegue, bastará con que un abad viejecito rija los destinos de nuestro Convento de Conventos que es Cataluña! Todo vendrá sin estridencias, sin crispaciones: todos rezaremos; todos lo haremos en nuestra sagrada lengua catalana; todos iremos, cuando tengamos que salir a la calle, no de manifestación sino en procesión; todos nos sabremos desde pequeñitos y de memoria, como esos chicos del Corán, los preceptos de nuestro Estatut-Regla. Me derrito con sólo pensarlo, hermanita mía. Que algunos llamen a esto dictadura o totalitarismo, me da igual. Esto mismo, querida hermana, todo esto lo hizo a la perfección, aunque luego le saliera mal por culpa de civiles ingleses y americanos, el ejemplo de todos los abades, el abad primero de todos los abades, que vivió y mandó en Alemania, el abad Hitler.
Chisss, hermana, tacha nada más leer la carta el nombre propio final del anterior párrafo. No porque no crea que fue un buen abad, sino porque por “coyuntura” no conviene. Ahora nos conviene decir que ese primer abad de abades alemán es ejemplo de los fachas civiles, esos del PP o de Ciutadans, porque la gente no tiene ni idea de lo que es ser facha o nazi. Entre nosotras, hermana, y por favor destruye esta carta, ¿por qué crees que mi CARODísima abadesa Rovira lleva bigote?: porque admira a ese primer abad de abades que fue Hitler, ni más ni menos.
En fin, esperando que algún día nos mande un abad viejecito investido por Dios, se despide
¿Recuerdas, hermana, que nos empezamos a escribir a propósito de las elecciones en noviembre del año pasado al Parlament de Cataluña, es decir, al Consejo de Conventos que es Cataluña? Ahora se han vuelto a celebrar elecciones municipales aquí y municipales y autonómicas allá. Y felizmente ha vuelto a repetirse la fórmula del Consejo tripartito de abades, todos juntitos en torno a nuestra lengua sagrada latina catalana, en torno a nuestra nación catalana y a nuestro Eastatut-Regla monástica. Cierto que los curas de CiU han quedado fuera, pero, bueno, por razones de celos de personalidad o de poder. El abad de la MASía de Montserrat se considera el más guapo y no puede soportar que un tipo tan poca cosa como el abad de Ripoll, que tiene nombre de vino de montilla forastero, mande más que él. Tarde o temprano entrarán en el Consejo de Conventos y entonces será el mundo perfecto. Porque todos, todos, mi Carodísima abadesa Rovira, el abad Zurdo de Poblet con nombre de futbolista, Saura, el Abad de Ripoll, con nombre de vino forastero de montilla, y el abad de la MASía de Montserrat, son buenos, buenísimos curas.
Ya sabes que a mí y a nuestro querido Señor lo de las elecciones ni nos va ni nos viene. La democracia es algo que viene bien coyunturalmente. Yo, y tú seguramente, y muchos como yo, curas, monjes y monjitas, lo que queremos es un estado natural de las cosas que se imponga por sí mismo, una forma de gobierno emanada directamente por Dios. Y cuando esto llegue, ¿para qué elecciones? ¡Ah, cuando esto llegue, bastará con que un abad viejecito rija los destinos de nuestro Convento de Conventos que es Cataluña! Todo vendrá sin estridencias, sin crispaciones: todos rezaremos; todos lo haremos en nuestra sagrada lengua catalana; todos iremos, cuando tengamos que salir a la calle, no de manifestación sino en procesión; todos nos sabremos desde pequeñitos y de memoria, como esos chicos del Corán, los preceptos de nuestro Estatut-Regla. Me derrito con sólo pensarlo, hermanita mía. Que algunos llamen a esto dictadura o totalitarismo, me da igual. Esto mismo, querida hermana, todo esto lo hizo a la perfección, aunque luego le saliera mal por culpa de civiles ingleses y americanos, el ejemplo de todos los abades, el abad primero de todos los abades, que vivió y mandó en Alemania, el abad Hitler.
Chisss, hermana, tacha nada más leer la carta el nombre propio final del anterior párrafo. No porque no crea que fue un buen abad, sino porque por “coyuntura” no conviene. Ahora nos conviene decir que ese primer abad de abades alemán es ejemplo de los fachas civiles, esos del PP o de Ciutadans, porque la gente no tiene ni idea de lo que es ser facha o nazi. Entre nosotras, hermana, y por favor destruye esta carta, ¿por qué crees que mi CARODísima abadesa Rovira lleva bigote?: porque admira a ese primer abad de abades que fue Hitler, ni más ni menos.
En fin, esperando que algún día nos mande un abad viejecito investido por Dios, se despide
Tu querida hermana EN EL NUESTRO SEÑOR DE LAS NO ELECCIONES Y DEL ABAD HITLER (y destruye esta carta en cuanto la leas)
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El nuestro Señor de las No Elecciones,
Los abades
lunes, 11 de junio de 2007
11 junio. CIVILES EN BALEARES
Querida hermana EN EL NUESTRO SEÑOR NO CIVIL:
Perdona que no haya respondido a tus cartas. Durante un mes he estado postrada en cama. Ya estoy recuperada. Las atenciones de mi querida abadesa, la Carodísima Rovira, la que sabe apretarse los pantalones debajo del hábito, han sido constantes.
La última carta que te escribí tenía que ver con tu tierra, Baleares, nuestro territorio de ultramar. Ahora vuelve a preocuparme también algo sucedido allende los mares. Resulta que me he enterado de que el demoníaco y civil partido Ciutadans ha formado una agrupación territorial en Baleares. Tengo un gran disgusto. Ya me indignó que tres civiles de Ciutadans fueran elegidos en elecciones para formar parte de nuestro sagrado Parlament. Ya me indignó que esos tres civiles tomaran posesión de sus cargos de diputados sin cantar nuestro sagrado himno. Ya me indignó que esos tres civiles hablaron en lengua civil y no en la nuestra sagrada lengua latina catalana.
No, no y no y mil veces no. En nuestro Convento de conventos, que es Cataluña, sólo puede haber curas, monjes y monjitas. En nuestro Parlament no se puede vestir de civil, sólo se puede vestir de hábito.
Y ahora tienen la desfachatez de asentarse en esa otra tierra sagrada que es Mallorca. ¿Es que tenemos que aguantar en nuestros conventos a civiles? ¿Es que los curas, monjes y monjitas de Mallorca no van a hacer nada? Perdona, perdona el tono. Gritaré un poco más bajo, escribiré un poco más suave. Dios nuestro Señor nos pide mesura.
Y esto coincide además con otro revés que me tiene enfadada. Resulta que los curas brutos de ETA, que son brutos pero que son curas, han roto la tregua. No, no, esto no es lo que me enfada. Lo que me enfada es que parece ser que los curas no brutos del País Vasco, los del abad Ibarretxe, han decidido pelearse con los curas brutos y aliarse con ese presidente de nombre de oficio de zapatero, que parece cura y del que no se sabe si es cura o no. Ya sé que los curas brutos son brutos, y que no está bien poner bombas y tirar tiros, pero son curas, y todos los que vivimos en religión nos hemos de comprender, ¿no?
Bueno, querida hermana, esta enfermedad pasada ha debilitado mi seny. Te dejo. Ya te escribiré otra carta. Ahora, voy a la capilla a rezar, a pedir fuerzas para seguir en nuestra misión evangelizadora.
Se despide tu hermana en el EN EL NUESTRO SEÑOR NO CIVIL
Perdona que no haya respondido a tus cartas. Durante un mes he estado postrada en cama. Ya estoy recuperada. Las atenciones de mi querida abadesa, la Carodísima Rovira, la que sabe apretarse los pantalones debajo del hábito, han sido constantes.
La última carta que te escribí tenía que ver con tu tierra, Baleares, nuestro territorio de ultramar. Ahora vuelve a preocuparme también algo sucedido allende los mares. Resulta que me he enterado de que el demoníaco y civil partido Ciutadans ha formado una agrupación territorial en Baleares. Tengo un gran disgusto. Ya me indignó que tres civiles de Ciutadans fueran elegidos en elecciones para formar parte de nuestro sagrado Parlament. Ya me indignó que esos tres civiles tomaran posesión de sus cargos de diputados sin cantar nuestro sagrado himno. Ya me indignó que esos tres civiles hablaron en lengua civil y no en la nuestra sagrada lengua latina catalana.
No, no y no y mil veces no. En nuestro Convento de conventos, que es Cataluña, sólo puede haber curas, monjes y monjitas. En nuestro Parlament no se puede vestir de civil, sólo se puede vestir de hábito.
Y ahora tienen la desfachatez de asentarse en esa otra tierra sagrada que es Mallorca. ¿Es que tenemos que aguantar en nuestros conventos a civiles? ¿Es que los curas, monjes y monjitas de Mallorca no van a hacer nada? Perdona, perdona el tono. Gritaré un poco más bajo, escribiré un poco más suave. Dios nuestro Señor nos pide mesura.
Y esto coincide además con otro revés que me tiene enfadada. Resulta que los curas brutos de ETA, que son brutos pero que son curas, han roto la tregua. No, no, esto no es lo que me enfada. Lo que me enfada es que parece ser que los curas no brutos del País Vasco, los del abad Ibarretxe, han decidido pelearse con los curas brutos y aliarse con ese presidente de nombre de oficio de zapatero, que parece cura y del que no se sabe si es cura o no. Ya sé que los curas brutos son brutos, y que no está bien poner bombas y tirar tiros, pero son curas, y todos los que vivimos en religión nos hemos de comprender, ¿no?
Bueno, querida hermana, esta enfermedad pasada ha debilitado mi seny. Te dejo. Ya te escribiré otra carta. Ahora, voy a la capilla a rezar, a pedir fuerzas para seguir en nuestra misión evangelizadora.
Se despide tu hermana en el EN EL NUESTRO SEÑOR NO CIVIL
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