sábado, 31 de marzo de 2007

Dar de respirar al que no tiene nariz

Las oraciones del buen monjita Sor Catalinita del Penedés, o cómo mantener limpio el convento del Principado.

Ayer dejamos a Sor Catalinita, después de escribir una carta a una su muy querida hermana de otro convento, embargada de lirismo y mirando al techo. En la carta le decía que la columna de aire que se apoya sobre los conventos catalanes (el de la MASía de Montserrat, el de Poblet, el de Ripoll y el propio de Sor Catalintia) es de los habitantes de los conventos, es decir de los catalanes, y de nadie más, vamos, que tenían soberanía nacional sobre él; y que el aire que queda en medio de de los cuatro conventos, desde el suelo hasta el cielo, también es de los conventos, es decir de los catalanes, que tienen poderosas narices, y de nadie más. Los civiles, es decir esos no curas, ni monjes ni monjitas que no aceptan la fe y religión nacionalista, no tienen titularidad del aire, porque tienen narices pequeñas.
Ayer no cayó en la cuenta de que si no dejaba respirar a los civiles (forasteros, charnegos, ciutadans y populars) el su aire de Cataluña, éstos morirían. Esta posibilidad, la de que se mueran asfixiados los civiles, la contraría. Sor Catalinita es, además de monja, un alma sensible. Como le contrarió la patada en los… que un monaguillo del abad-lehendakari del País Vasco le había dado a ese tal Aguirre. No, Sor Catalinita no quiere que se mueran. Quiere que respiren el aire del convento catalán, tan limpio, tan perfumado de las flores de los árboles del claustro, que vivan. Pero, cuidado, que respiren y que vivan dando gracias por ese aire prestado y respetando siempre la titularidad catalana de ese aire. Y si un civil entra en el Convento de conventos que es Cataluña y no da gracias por respirar y dice que el aire también es suyo, tendrá que irse y respirar otros aires, los civiles, de evidentemente menor calidad, respirar el aire, por ejemplo de Madrid, esa ciudad que no reza lo suficiente.
Y, si a pesar de todo, un civil no quiere irse del convento, entonces tendrá que ser castigado negándole el aire. ¿Qué eso le ocasiona un problema de salud, como se ve que ocurre en el País Vasco con esos a los que se les dan patadas en los… o se les vapulea, o se les quema el comercio, o, incluso, se les mata…? Problema suyo por su empecinamiento. Sor Catalinita del Penedés vuelve a quedarse mirando al techo de su celda con ojos embargados de lirismo. Oh, exclama, oh, la Inquisición. Y se promete, antes de acostarse para dormir, que mañana le escribirá una carta a la su muy querida hermana contándole las ventajas del método inquisitorial para mantener limpios los conventos.

viernes, 30 de marzo de 2007

Nuestro Señor de las patadas en los c...

Las oraciones del buen monjita Sor Catalinita del Penedés, o cómo mantener limpio el convento del Principado.

Sor Catalinita sigue reflexionando, desde su convento del Penedés, sobre la patada que un monaguillo del abad-lehendakari le dio ahí a Aguirre, ese civil de Basta Ya que se atrevió el otro día a ir a las puertas del Tribunal Superior de Justicia del País Vasco. En realidad, a Sor Catalinita le importa poco esa patada. Ahora está soñando por lo que podría ser su convento y el Convento de conventos que es Cataluña y el País Vasco a poco que los civiles les dejaran hacer.
Su carodísima abadesa Rovira, una abadesa con bigote de verdad y que se aprieta bien el cinturón debajo del hábito, se ha atrevido a presentar ante el Sínodo-Parlament una propuesta para la autodeterminación, aunque no con mucho éxito. Pero no importa. La volverá a presentar. Su carodísima abadesa Rovira quiere lo mejor para ese Convento de conventos, que es Cataluña, lo mismo que el abad-lehendakari quiere lo mejor para ese Convento de conventos, que es el País Vasco.
Aún recuerda con emoción aquel día en que, en la primera sesión del nuevo Sínodo-Parlament, el presidente del Sínodo cerró la sesión con un sonoro VIVA NUESTRO METCRO CÚBICO DE AIRE LIBRE, que todo el mundo tradujo con el vulgar VISCA CATALUNYA LLIURE.
De hecho ahora está en su cuarto escribiendo la siguiente carta a una muy querida hermana suya del convento de la MASía de Montserrat. Admírese su lirismo:

Querida hermana: no me digas que no es más espiritual decir VIVA NUESTRO METRO CÚBICO DE AIRE LIBRE que decir VIVA NUESTRO HUERTO LIBRE, o VIVA NUESTRO CONVENTO LIBRE, o VIVAN NUESTRAS TIERRAS LIBRES, o VIVAN NUESTRAS LAS ROSAS DE NUESTRAS ROSALEDAS. En todo caso mucho más espiritual que decir VISCA CATALUNYA LLIURE.
Sobre el aire quiero hablarte hoy, amada hermana en el Señor. Porque sin pan ni comida podemos vivir acaso cuarenta días. Sin agua, acaso cinco o seis días. Pero sin aire, ni dos minutos Si pudiéramos medir la columna de aire que desde todo el perímetro de nuestro convento del Penedés se eleva hasta el cielo, seguro que alcanzaba una buena medida en hectómetros cúbicos de aire. Estos hectómetros cúbicos de aire son, está claro, nuestros, de nuestro convento, porque en nuestro convento se apoyan, son AIRE LIBRE nuestros. Lo mismo ocurre con los hectómetros cúbicos correspondientes de los otros tres conventos del Principado, el de la MASía de Montserrat, el de Poblet y el de Ripoll; son nuestros, son AIRE LIBRE nuestros, porque en nuestros conventos se apoyan. Pero, ¿qué pasa con los metros y hectómetros cúbicos de aire que median entre nuestros conventos? ¿Dejan de ser nuestros para ser de los no curas, monjes o monjitas, para ser de los civiles que no viven dentro de conventos? De ninguna manera, de ninguna manera, mi enérgica protesta; porque date cuenta de que nuestros conventos están estratégicamente situados en el Principado, marcan sus puntos cardinales y sus cuatro esquinas, forman un cuadrado perfecto, sagrado. Eso quiere decir que todos los hectómetros cúbicos de aire intermedios no son “civiles”. Así lo ha querido Dios, no hay duda, Dios, que es NUESTRO SEÑOR DEL NUESTRO METRO CÚBICO DE AIRE LIBRE NUESTRO.

Ahora Sor Catalinita ha interrumpido su carta y levanta los ojos hacia el techo de su celda. Dejémosla así, con los ojos colgados. Ella seguro que estaría muy conforme si en un espejo se viera. Espíritu, aire, espíritu.

martes, 27 de marzo de 2007

Una oración por el abad Ibarretxe y nuestro derecho a sagrado.

Las oraciones del buen monjita Sor Catalinita del Penedés, o cómo mantener limpio el convento del Principado.

Querida hermana en EL NUESTRO SEÑOR DEL DERECHO A SAGRADO:

No nos entienden esos civiles, obsesionados por el imperio de la ley y por la ley común.
Desde tiempos inmemoriales cuando un ladrón o asesino se refugiaba en una iglesia, la justicia civil no tenía competencia sobre él y, mientras permaneciera en la iglesia y se acogiera a sagrado, estaba seguro. Nosotros los curas, monjes y monjitas de Cataluña y del País Vasco sabemos qué es el derecho a sagrado. Un abad no puede ser juzgado por un tribunal civil, sólo por un tribunal sagrado. El abad-lehendakari de esa otra amiga tierra de conventos, que es Euskadi, es persona acogida a sagrado. ¿Es que no lo entienden? ¿Es que no lo entienden? ¿Es que no lo entienden esos agnósticos civiles del Foro de Ermua, Basta ya o Tribunal Superior de Justicia del País Vasco? ¡Nuestro Estatut es Regla monástica, nuestro president y el lehendakari son abades, nuestro nacionalismo es religión, nuestra tierra es sagrada, nuestra lengua es lengua latina catalana o vasca, sagradas! ¿Es justo que en los conventos quieran vivir los no conventuales, los civiles esos del Foro de Ermua? De acuerdo, hermana, de acuerdo. Dar una patada en los… en los… testículos de ese Aguirre del Foro Ermua está mal, qué duda cabe ¿Pero qué hacía ese tal Aguirre, un civil, en tierra sagrada euskalduna, qué hacía ahí protestando contra el abad-Ibarretxe? ¿Es que no tiene respeto por los abades? En cierta forma, se lo ha buscado. Las cosas por su nombre.
Que Dios me perdone, hermana.

Tu hermana en EL NUESTRO SEÑOR DEL DERECHO A SAGRADO

lunes, 26 de marzo de 2007

26 Marzo. Una oración por el Estatut Regla

Las oraciones del buen monjita Sor Catalinita del Penedés, o cómo mantener limpio el convento del Principado.

Sor Catalinita del Penedés está exultante. La abadesa de su convento, la carodísima abadesa Rovira, se ha apretado los pantalones debajo del hábito y ha dicho que apoyará plantear un referéndum por la autodeterminación del Convento de conventos que es Cataluña si el Tribunal Constitucional, después de la baja del monaguillo Pérez-Tremps rebaja el Estatut-Regla. Así se habla, dice Sor Catalinita, que anda ligera estos días por los claustros de su convento observando cómo sus hábitos vuelan elegantemente por el aire, estilo supermán.
Y a la primera de cambio, el abad-president del Consejo Tripartito del Convento de conventos, que es Cataluña, se ha rajado, ha dicho que no se sumaría a la aventura del referéndum. Ya sabía Sor Catalinita que este abad-president, con nombre de vino forastero al estilo montilla, que sólo sabe colocarse las gafas con su dedo, no era de fiar. Un tipo fofo, sin las carnes prietas, de origen forastero. No como su amadísima y carodísima abadesa Montilla. Y ya se verá lo que dice el abad de la MASía de Montserrat, ese guapo que se coloca el cuerpo debajo del hábito. A ver si es tan chulo como parece.
Los conventos para los conventuales. ¿Y cómo un convento va a caber en la constitución española, que es civil? El Estatut debe ser Regla, regla monástica, sólo para los fieles. La constitución es cosa de la razón. La Regla es asunto de fe. Por lo tanto, los no fieles, los civiles, que se vayan de los conventos, a la civil Madrid. Porque de Reglas, no de Constituciones, saben los curas, monjes y monjitas, y las monjitas, más que nadie, porque son monjas y porque son mujeres.
Un fragmento de una carta de Sor Catalinita, fechada unos días antes del 6 de Diciembre del año pasado, el día de la Constitución, adquiere toda su significación a la luz de las declaraciones de la carodísima abadesa Rovira. Esta carta se la remite, como tantas, a otra monjita de otro convento de Cataluña (Cataluña es tierra de conventos, paraíso de nacionalistas). Dice así el fragmento:

Muy bien. Ni una oración el día 6 de diciembre. Así se hace, hermana. Yo tampoco he orado nada el día 6. Nada. Nada. Nada. Te digo que hasta habría pecado si hubiera habido ocasión. (…) ¿Te parece que el día 6 de diciembre lo declaremos día de la no oración, el día de pecar?

martes, 13 de marzo de 2007

13 marzo. Nuestro Señor de las procesiones y de los seminarios

Devota correspondencia desde el corazón del Principado

Querida hermana en EL NUESTRO SEÑOR DE LAS PROCESIONES.

Aquí, en Punta Umbría, Huelva, en el seminario, seguimos reunidos con nuestras oraciones todos los curas, monjes y monjitas de Cataluña, País Vasco, Galicia y Andalucía. Un ambiente estupendo. Rezamos, oramos, cantamos. Y qué cuerpo místico nos une a todas.
Tú sabes que antesdeayer por la tarde hubo una manifestación civil en Pamplona contra los curas brutos vascos, contra el terrorismo. Según cuentan los periódicos, una barbaridad de gente. ¿Sabes tú qué hicimos nosotros aquí, como desagravio? Pues, a la misma hora en que empezó la manifestación en Pamplona contra los curas brutos, salimos en procesión todos los curas, monjes y monjitas reunidos en este seminario, que condenamos las brutadas de los curas brutos, pero que comprendemos la doctrina que hay detrás de sus brutadas; doctrina, no lo olvides, que es la nuestra. Y dimos vueltas y vueltas alrededor del seminario. Y los que con más fervor cantaban eran los curas no brutos del País Vasco.
¡Qué hermosa es una procesión! ¡Qué desagradable es una manifestación civil! Una procesión sabe de dogmas y sus pancartas respetan los dogmas conventuales y se redactan en lengua sagrada latina. Una manifestación, en cambio, no respeta dogmas y redacta sus pancartas en esa odiosa lengua civil.
¡Qué alto cantamos durante la procesión alrededor del seminario, en nuestras leguas sagradas: en el latín sagrado catalán, en latín sagrado vasco, en el latín sagrado gallego, en el latín sagrado andaluz!
Tu amada hermana en EL NUESTRO SEÑOR DE LAS PROCESIONES.

. SOR CATALINITA DEL PENEDÉS

sábado, 10 de marzo de 2007

10 Marzo. (Sobre los seminarios)

Devota correspondencia desde el corazón del Principado


Querida hermana en EL NUESTRO SEÑOR DE LOS SEMINARIOS:

Mañana voy a Andalucía, a Punta Umbría, a un seminario, para participar en un encuentro de curas, monjes y monjitas de Cataluña, País Vasco, Galicia y Andalucía. Tenemos que hablar de conventos y de la política conventual. Me dirás si hay curas, monjes y monjitos en Andalucía. Pues sí, sí, hay también curas allí que quieren convertir Andalucía en un clon de nuestro sistema conventual, de nuestro Convento de conventos que es Cataluña. También aquí hay esforzados que no quieren saber nada de civiles, que sólo quieren hablar en lengua latina sagrada, no en lengua civil castellana; que sienten su convento, su trozo de aire, su trozo de luz, su trozo de cielo.
Tu amada hermana en EL NUESTRO SEÑOR DE LOS SEMINARIOS.

martes, 6 de marzo de 2007

6 marzo. Dar de comer al hambriento

Devota correspondencia desde el corazón del Principado

Querida hermana en EL NUESTRO SEÑOR QUE DA DE COMER AL HAMBRIENTO:

Poco a poco, a la chita callando y a lo nuestro. Hasta ahora siempre me he referido al presidente de España como alguien que no es cura pero que actúa como un cura. Rectifico, al menos por el momento. Este presidente, de nombre de oficio medieval de zapatero, es, es, es de los nuestros, es cura. Nos comprende a los curas, monjes y monjitas de Cataluña y País Vasco porque es cura. Los no curas no comprenden a los curas. Sólo los curas comprenden a los curas. Y si ha mandado a ese cura bruto de Juana Chaos a su convento y lo ha, prácticamente, liberado de la cárcel civil, es porque nos comprende.
¿No es el anterior un perfecto silogismo teológico?
Y si en el futuro este presidente de nombre de oficio medieval de zapatero se comporta como un no cura, que nunca hay que fiarse de los que no viven en conventos, pues te diré que es un civil y un no cura. Pero ahora, a sacar tajada, a garantizar las provisiones para nuestros respectivos conventos.

Tu amada hermana en EL NUESTRO SEÑOR QUE DA DE COMER AL HAMBRIENTO.
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SOR CATALINITA DEL PENEDÉS