Querida hermana en EL NUESTRO SEÑOR DE LA PATAGOGÍA.
Me llegan rumores de que en tu tierra mallorquina las conversaciones para formar pacto de progreso se estancan, siendo el motivo que los del Bloc quieren más, especialmente la conselleria de Educación.
Parece que estás un poco decepcionada, pero te voy a mostrar algo que debes aprender y aceptar. A los curas, monjes y monjitas nos gusta la educación, nos debe gustar la educación, poder intervenir en esos inmaduros y descerebrados cerebros de la juventud para convertirlos en esa gran y deseada juventud. Controlar las escuelas nos permite la ingeniería social suficiente para poder conseguir en un futuro próximo la perfección, esa balsa de aceite en la que ningún viento nos haga dudar de Dios.
La abadesa de mi convento, la Carodísima Rovira, que tiene bigote y se ajusta el pantalón por la entrepierna debajo del hábito, nos lo ha enseñado siempre, “pedagogía, pedagogía”. También lo predicó ese cura curón que fue Pujol: “pedagogía, pedagogía”. El abad Ibarreche también lo dice, pero en vasco, “piedogogía, piedogogía”. Y, cómo no, también los curas brutos de ETA y Batasuna, “patagogía, patagogía”.
Y para reforzar más esta tesis, te voy a poner ejemplos de autoridad incontestable de abades prestigiosos del nacionalismo del pasado y que son nuestros indiscutibles guías espirituales. El abad Hitler ponía cara de niño cuando visitaba las escuelas donde los niños formaban al ritmo de sus oraciones. El abad Mussolini organizó un sistema de enseñanza lleno de bellos cantos sagrados a la patria. Incluso el abad Franco. Porque, hermana, el abad Franco es un alma gemela nuestra; cierto que no reconocía nuestros conventos catalanes, pero en el fondo, en el fondo, en el fondo, era igual que nosotros, los curas, monjes y monjitas nacionalistas. No lo digas nunca, pero no lo olvides nunca.
Tu querida hermana EL NUESTRO SEÑOR DE LA PATAGOGÍA.
domingo, 24 de junio de 2007
domingo, 17 de junio de 2007
19 junio. La Cataluña ideal y el abad Hitler.
Querida hermana EN EL NUESTRO SEÑOR DE LAS NO ELECCIONES Y DEL ABAD HITLER (y destruye esta carta en cuanto la leas)
¿Recuerdas, hermana, que nos empezamos a escribir a propósito de las elecciones en noviembre del año pasado al Parlament de Cataluña, es decir, al Consejo de Conventos que es Cataluña? Ahora se han vuelto a celebrar elecciones municipales aquí y municipales y autonómicas allá. Y felizmente ha vuelto a repetirse la fórmula del Consejo tripartito de abades, todos juntitos en torno a nuestra lengua sagrada latina catalana, en torno a nuestra nación catalana y a nuestro Eastatut-Regla monástica. Cierto que los curas de CiU han quedado fuera, pero, bueno, por razones de celos de personalidad o de poder. El abad de la MASía de Montserrat se considera el más guapo y no puede soportar que un tipo tan poca cosa como el abad de Ripoll, que tiene nombre de vino de montilla forastero, mande más que él. Tarde o temprano entrarán en el Consejo de Conventos y entonces será el mundo perfecto. Porque todos, todos, mi Carodísima abadesa Rovira, el abad Zurdo de Poblet con nombre de futbolista, Saura, el Abad de Ripoll, con nombre de vino forastero de montilla, y el abad de la MASía de Montserrat, son buenos, buenísimos curas.
Ya sabes que a mí y a nuestro querido Señor lo de las elecciones ni nos va ni nos viene. La democracia es algo que viene bien coyunturalmente. Yo, y tú seguramente, y muchos como yo, curas, monjes y monjitas, lo que queremos es un estado natural de las cosas que se imponga por sí mismo, una forma de gobierno emanada directamente por Dios. Y cuando esto llegue, ¿para qué elecciones? ¡Ah, cuando esto llegue, bastará con que un abad viejecito rija los destinos de nuestro Convento de Conventos que es Cataluña! Todo vendrá sin estridencias, sin crispaciones: todos rezaremos; todos lo haremos en nuestra sagrada lengua catalana; todos iremos, cuando tengamos que salir a la calle, no de manifestación sino en procesión; todos nos sabremos desde pequeñitos y de memoria, como esos chicos del Corán, los preceptos de nuestro Estatut-Regla. Me derrito con sólo pensarlo, hermanita mía. Que algunos llamen a esto dictadura o totalitarismo, me da igual. Esto mismo, querida hermana, todo esto lo hizo a la perfección, aunque luego le saliera mal por culpa de civiles ingleses y americanos, el ejemplo de todos los abades, el abad primero de todos los abades, que vivió y mandó en Alemania, el abad Hitler.
Chisss, hermana, tacha nada más leer la carta el nombre propio final del anterior párrafo. No porque no crea que fue un buen abad, sino porque por “coyuntura” no conviene. Ahora nos conviene decir que ese primer abad de abades alemán es ejemplo de los fachas civiles, esos del PP o de Ciutadans, porque la gente no tiene ni idea de lo que es ser facha o nazi. Entre nosotras, hermana, y por favor destruye esta carta, ¿por qué crees que mi CARODísima abadesa Rovira lleva bigote?: porque admira a ese primer abad de abades que fue Hitler, ni más ni menos.
En fin, esperando que algún día nos mande un abad viejecito investido por Dios, se despide
¿Recuerdas, hermana, que nos empezamos a escribir a propósito de las elecciones en noviembre del año pasado al Parlament de Cataluña, es decir, al Consejo de Conventos que es Cataluña? Ahora se han vuelto a celebrar elecciones municipales aquí y municipales y autonómicas allá. Y felizmente ha vuelto a repetirse la fórmula del Consejo tripartito de abades, todos juntitos en torno a nuestra lengua sagrada latina catalana, en torno a nuestra nación catalana y a nuestro Eastatut-Regla monástica. Cierto que los curas de CiU han quedado fuera, pero, bueno, por razones de celos de personalidad o de poder. El abad de la MASía de Montserrat se considera el más guapo y no puede soportar que un tipo tan poca cosa como el abad de Ripoll, que tiene nombre de vino de montilla forastero, mande más que él. Tarde o temprano entrarán en el Consejo de Conventos y entonces será el mundo perfecto. Porque todos, todos, mi Carodísima abadesa Rovira, el abad Zurdo de Poblet con nombre de futbolista, Saura, el Abad de Ripoll, con nombre de vino forastero de montilla, y el abad de la MASía de Montserrat, son buenos, buenísimos curas.
Ya sabes que a mí y a nuestro querido Señor lo de las elecciones ni nos va ni nos viene. La democracia es algo que viene bien coyunturalmente. Yo, y tú seguramente, y muchos como yo, curas, monjes y monjitas, lo que queremos es un estado natural de las cosas que se imponga por sí mismo, una forma de gobierno emanada directamente por Dios. Y cuando esto llegue, ¿para qué elecciones? ¡Ah, cuando esto llegue, bastará con que un abad viejecito rija los destinos de nuestro Convento de Conventos que es Cataluña! Todo vendrá sin estridencias, sin crispaciones: todos rezaremos; todos lo haremos en nuestra sagrada lengua catalana; todos iremos, cuando tengamos que salir a la calle, no de manifestación sino en procesión; todos nos sabremos desde pequeñitos y de memoria, como esos chicos del Corán, los preceptos de nuestro Estatut-Regla. Me derrito con sólo pensarlo, hermanita mía. Que algunos llamen a esto dictadura o totalitarismo, me da igual. Esto mismo, querida hermana, todo esto lo hizo a la perfección, aunque luego le saliera mal por culpa de civiles ingleses y americanos, el ejemplo de todos los abades, el abad primero de todos los abades, que vivió y mandó en Alemania, el abad Hitler.
Chisss, hermana, tacha nada más leer la carta el nombre propio final del anterior párrafo. No porque no crea que fue un buen abad, sino porque por “coyuntura” no conviene. Ahora nos conviene decir que ese primer abad de abades alemán es ejemplo de los fachas civiles, esos del PP o de Ciutadans, porque la gente no tiene ni idea de lo que es ser facha o nazi. Entre nosotras, hermana, y por favor destruye esta carta, ¿por qué crees que mi CARODísima abadesa Rovira lleva bigote?: porque admira a ese primer abad de abades que fue Hitler, ni más ni menos.
En fin, esperando que algún día nos mande un abad viejecito investido por Dios, se despide
Tu querida hermana EN EL NUESTRO SEÑOR DE LAS NO ELECCIONES Y DEL ABAD HITLER (y destruye esta carta en cuanto la leas)
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El nuestro Señor de las No Elecciones,
Los abades
lunes, 11 de junio de 2007
11 junio. CIVILES EN BALEARES
Querida hermana EN EL NUESTRO SEÑOR NO CIVIL:
Perdona que no haya respondido a tus cartas. Durante un mes he estado postrada en cama. Ya estoy recuperada. Las atenciones de mi querida abadesa, la Carodísima Rovira, la que sabe apretarse los pantalones debajo del hábito, han sido constantes.
La última carta que te escribí tenía que ver con tu tierra, Baleares, nuestro territorio de ultramar. Ahora vuelve a preocuparme también algo sucedido allende los mares. Resulta que me he enterado de que el demoníaco y civil partido Ciutadans ha formado una agrupación territorial en Baleares. Tengo un gran disgusto. Ya me indignó que tres civiles de Ciutadans fueran elegidos en elecciones para formar parte de nuestro sagrado Parlament. Ya me indignó que esos tres civiles tomaran posesión de sus cargos de diputados sin cantar nuestro sagrado himno. Ya me indignó que esos tres civiles hablaron en lengua civil y no en la nuestra sagrada lengua latina catalana.
No, no y no y mil veces no. En nuestro Convento de conventos, que es Cataluña, sólo puede haber curas, monjes y monjitas. En nuestro Parlament no se puede vestir de civil, sólo se puede vestir de hábito.
Y ahora tienen la desfachatez de asentarse en esa otra tierra sagrada que es Mallorca. ¿Es que tenemos que aguantar en nuestros conventos a civiles? ¿Es que los curas, monjes y monjitas de Mallorca no van a hacer nada? Perdona, perdona el tono. Gritaré un poco más bajo, escribiré un poco más suave. Dios nuestro Señor nos pide mesura.
Y esto coincide además con otro revés que me tiene enfadada. Resulta que los curas brutos de ETA, que son brutos pero que son curas, han roto la tregua. No, no, esto no es lo que me enfada. Lo que me enfada es que parece ser que los curas no brutos del País Vasco, los del abad Ibarretxe, han decidido pelearse con los curas brutos y aliarse con ese presidente de nombre de oficio de zapatero, que parece cura y del que no se sabe si es cura o no. Ya sé que los curas brutos son brutos, y que no está bien poner bombas y tirar tiros, pero son curas, y todos los que vivimos en religión nos hemos de comprender, ¿no?
Bueno, querida hermana, esta enfermedad pasada ha debilitado mi seny. Te dejo. Ya te escribiré otra carta. Ahora, voy a la capilla a rezar, a pedir fuerzas para seguir en nuestra misión evangelizadora.
Se despide tu hermana en el EN EL NUESTRO SEÑOR NO CIVIL
Perdona que no haya respondido a tus cartas. Durante un mes he estado postrada en cama. Ya estoy recuperada. Las atenciones de mi querida abadesa, la Carodísima Rovira, la que sabe apretarse los pantalones debajo del hábito, han sido constantes.
La última carta que te escribí tenía que ver con tu tierra, Baleares, nuestro territorio de ultramar. Ahora vuelve a preocuparme también algo sucedido allende los mares. Resulta que me he enterado de que el demoníaco y civil partido Ciutadans ha formado una agrupación territorial en Baleares. Tengo un gran disgusto. Ya me indignó que tres civiles de Ciutadans fueran elegidos en elecciones para formar parte de nuestro sagrado Parlament. Ya me indignó que esos tres civiles tomaran posesión de sus cargos de diputados sin cantar nuestro sagrado himno. Ya me indignó que esos tres civiles hablaron en lengua civil y no en la nuestra sagrada lengua latina catalana.
No, no y no y mil veces no. En nuestro Convento de conventos, que es Cataluña, sólo puede haber curas, monjes y monjitas. En nuestro Parlament no se puede vestir de civil, sólo se puede vestir de hábito.
Y ahora tienen la desfachatez de asentarse en esa otra tierra sagrada que es Mallorca. ¿Es que tenemos que aguantar en nuestros conventos a civiles? ¿Es que los curas, monjes y monjitas de Mallorca no van a hacer nada? Perdona, perdona el tono. Gritaré un poco más bajo, escribiré un poco más suave. Dios nuestro Señor nos pide mesura.
Y esto coincide además con otro revés que me tiene enfadada. Resulta que los curas brutos de ETA, que son brutos pero que son curas, han roto la tregua. No, no, esto no es lo que me enfada. Lo que me enfada es que parece ser que los curas no brutos del País Vasco, los del abad Ibarretxe, han decidido pelearse con los curas brutos y aliarse con ese presidente de nombre de oficio de zapatero, que parece cura y del que no se sabe si es cura o no. Ya sé que los curas brutos son brutos, y que no está bien poner bombas y tirar tiros, pero son curas, y todos los que vivimos en religión nos hemos de comprender, ¿no?
Bueno, querida hermana, esta enfermedad pasada ha debilitado mi seny. Te dejo. Ya te escribiré otra carta. Ahora, voy a la capilla a rezar, a pedir fuerzas para seguir en nuestra misión evangelizadora.
Se despide tu hermana en el EN EL NUESTRO SEÑOR NO CIVIL
lunes, 7 de mayo de 2007
7 mayo. El señor sólo habla en lengua sagrada catalana
Querida hermana en el NUESTRO SEÑOR QUE HABLA SÓLO EN LENGUA SAGRADA LATINA Y CATALANA
Me has contado varias veces que en territorios de ultramar, en Baleares, tu tierra, el gobierno de allí está llevando a cabo un programa educativo trilingüe, es decir, que en los colegios las clases de den a partes iguales en lengua sagrada latina catalana, en lengua civil castellana y en lengua civil inglesa. Me preocupa esta posibilidad en las nostras tierras insulares. Para nosotros, los buenos monjitas, las escuelas son continuación de nuestros claustros, nosotros pretendemos que los jóvenes sepan ayudar en los ritos y oraciones, que se conviertan en disciplinados monaguillos. Y ese intento del Govern Balear de instaurar la educación trilingüe ayudará a crear jóvenes no monaguillos, que aprenderán a rezar en lengua sagrada latina catalana sólo una tercera parte de su tiempo, mientras que las otras dos terceras partes de su tiempo aprenderán a blasfemar, decir tacos, divertirse, en lenguas civiles forasteras. El panorama es desalentador. Menos mal que también me llegan noticias de que los profesores de los colegios públicos y de institutos públicos, que son seminaristas aventajados y formadores de monaguillos, se han puesto a rezar en los claustros y consejos escolares para oponerse a tal profana medida.
Aquí, en nuestro Convento de conventos, que es Cataluña, esto no lo permitimos. Aquí, todo en sagrada lengua, ni tres milésimas de segundo para que el aire se manche con oraciones en lengua civil. Aquí todos los profesores son ya curas o monjas. Aquí todos los jóvenes queremos que sean monaguillos. Hay unos cuantos que no quieren ser monaguillos, pero no se atreven a decir nada. Alguno hay que protesta en lengua civil y quiere que en los impresos de matrícula aparezca una casillita para poner una cruz. Pero le aplicamos el rodillo de hacernos el sordo. Ni una casillita en los sobres de matrícula para exigir la lengua civil como lengua de enseñanza. Ni tres horas semanales para clase de Lengua Civil. Ni tres milésimas de segundo.
Ánimo, hermana, ya haremos algo para torpedear esos intentos del Govern de tu tierra.
Se despide tu hermana en el NUESTRO SEÑOR QUE HABLA SÓLO EN LENGUA SAGRADA LATINA Y CATALANA
Me has contado varias veces que en territorios de ultramar, en Baleares, tu tierra, el gobierno de allí está llevando a cabo un programa educativo trilingüe, es decir, que en los colegios las clases de den a partes iguales en lengua sagrada latina catalana, en lengua civil castellana y en lengua civil inglesa. Me preocupa esta posibilidad en las nostras tierras insulares. Para nosotros, los buenos monjitas, las escuelas son continuación de nuestros claustros, nosotros pretendemos que los jóvenes sepan ayudar en los ritos y oraciones, que se conviertan en disciplinados monaguillos. Y ese intento del Govern Balear de instaurar la educación trilingüe ayudará a crear jóvenes no monaguillos, que aprenderán a rezar en lengua sagrada latina catalana sólo una tercera parte de su tiempo, mientras que las otras dos terceras partes de su tiempo aprenderán a blasfemar, decir tacos, divertirse, en lenguas civiles forasteras. El panorama es desalentador. Menos mal que también me llegan noticias de que los profesores de los colegios públicos y de institutos públicos, que son seminaristas aventajados y formadores de monaguillos, se han puesto a rezar en los claustros y consejos escolares para oponerse a tal profana medida.
Aquí, en nuestro Convento de conventos, que es Cataluña, esto no lo permitimos. Aquí, todo en sagrada lengua, ni tres milésimas de segundo para que el aire se manche con oraciones en lengua civil. Aquí todos los profesores son ya curas o monjas. Aquí todos los jóvenes queremos que sean monaguillos. Hay unos cuantos que no quieren ser monaguillos, pero no se atreven a decir nada. Alguno hay que protesta en lengua civil y quiere que en los impresos de matrícula aparezca una casillita para poner una cruz. Pero le aplicamos el rodillo de hacernos el sordo. Ni una casillita en los sobres de matrícula para exigir la lengua civil como lengua de enseñanza. Ni tres horas semanales para clase de Lengua Civil. Ni tres milésimas de segundo.
Ánimo, hermana, ya haremos algo para torpedear esos intentos del Govern de tu tierra.
Se despide tu hermana en el NUESTRO SEÑOR QUE HABLA SÓLO EN LENGUA SAGRADA LATINA Y CATALANA
7 mayo. El nuestro Señor de las No Elecciones
Querida hermana en EL NUESTRO SEÑOR DE LAS NO ELECCIONES:
Ayer te escribí una carta al final de mi agotadora jornada. Preparo con denuedo las elecciones a abad de mi convento, pero no me hacen ninguna gracia las elecciones. Prefiero el sistema de designación, mucho más que el de elección. Ya sabes que pienso que es suficiente con que sea abad siempre el mismo, ese curita viejo.
Pero lo que verdaderamente me preocupa ahora es que los civiles puedan adquirir representación en el convento. Por eso he planificado las siguientes normas electorales para ser incorporadas cuanto antes:
1- Imponer como condición que los candidatos sean curas, monjes y monjitas y no civiles.
2.-Considerar legítimo que cualquier cura, monje o monjita recrimine a los civiles e incluso que los amedrente, al estilo de los curas brutos del País Vasco.
3.-Considerar perfectamente legítimo y democrático que los civiles terminen no presentándose a elecciones por miedo a las presiones de los curas, monjes y monjitos.
Dime, hermana, ¿no son normas dignas de respeto y a todas luces razonables.
Todo por nuestro convento, ¡VIVA NUESTRO CONVENTO!
Se despide tu hermana en EL NUESTRO SEÑOR DE LAS NO ELECCIONES
Ayer te escribí una carta al final de mi agotadora jornada. Preparo con denuedo las elecciones a abad de mi convento, pero no me hacen ninguna gracia las elecciones. Prefiero el sistema de designación, mucho más que el de elección. Ya sabes que pienso que es suficiente con que sea abad siempre el mismo, ese curita viejo.
Pero lo que verdaderamente me preocupa ahora es que los civiles puedan adquirir representación en el convento. Por eso he planificado las siguientes normas electorales para ser incorporadas cuanto antes:
1- Imponer como condición que los candidatos sean curas, monjes y monjitas y no civiles.
2.-Considerar legítimo que cualquier cura, monje o monjita recrimine a los civiles e incluso que los amedrente, al estilo de los curas brutos del País Vasco.
3.-Considerar perfectamente legítimo y democrático que los civiles terminen no presentándose a elecciones por miedo a las presiones de los curas, monjes y monjitos.
Dime, hermana, ¿no son normas dignas de respeto y a todas luces razonables.
Todo por nuestro convento, ¡VIVA NUESTRO CONVENTO!
Se despide tu hermana en EL NUESTRO SEÑOR DE LAS NO ELECCIONES
jueves, 3 de mayo de 2007
3 mayo. Elecciones para abades de convento
Sor Catalinita del Penedés anda estos días por su convento con el hábito volando, como la capa de Supermán, de tan rápida que va a todos los sitios. Prepara, con un equipo de monjas, las elecciones que en breve se celebrarán en su convento y en los demás conventos de ese Gran Convento de Conventos que es El Principado de Cataluña
A Sor Catalinita, en el fondo, no le hacen mucha gracia las elecciones. Ella desea un estado de cosas perfecto, reglamentado, en el que cada individuo hace lo que debe, un estado de cosas inspirado en el ideal monástico-nacionalista. Entonces sería totalmente irrelevante la identidad del abad que gobernara el Convento de Conventos y el abad que gobernara cada convento. Bastaría con un viejecito abad que recibiera directamente la doctrina de Dios. Ese viejecito no sería elegido por sufragio universal sino nombrado directamente por Dios. La vida en los conventos discurriría por sí sola, sin necesidad de abades rotativos o elegidos, por la propia fuerza de los dogmas que se inspiran en los trozos de cielo y en los metros cúbicos de aire de los claustros. Todas la monjitas y monjitos llevando la misma vida y rezando las mismas oraciones por la fuerza de la doctrina. Sabe que no es la única que desea este estado de cosas, que todos los curas, monjitos y monjitas lo desean.
Además, sabe que este deseo es viejo y que en otros momentos de la historia se ha ensayado con éxito. Así lo pensó y lo hizo Hiltler, por poner un ejemplo, ese gran cura amante de los dogmas.
Pero, como ese gran cura Hitler, también sabe Sor Catalinita que el estado ideal de cosas no se consigue a la primera, que antes hay que ganar elecciones, pasar por esa humillación. Por eso, durante estos días, lleva una frenética actividad, para que su querido abad el Carodísimo y Generalísimo Rovira vuelva a ganar y a regir el convento de Sor Catalinita.
Aunque no quiere ni pensar que puedan los civiles de Ciutadans o del PP obtener representación en los conventos. Si esto sucede, es que está mal hecha la ley electoral. Sería necesaria cambiarla para impedir que esos civiles lleguen a tener protagonismo.
¿Cuáles son los cambios que introduciría Sor Catalinita en la Ley Electoral? Mañana los pensará.
Y escribirá a su hermana querida.
A Sor Catalinita, en el fondo, no le hacen mucha gracia las elecciones. Ella desea un estado de cosas perfecto, reglamentado, en el que cada individuo hace lo que debe, un estado de cosas inspirado en el ideal monástico-nacionalista. Entonces sería totalmente irrelevante la identidad del abad que gobernara el Convento de Conventos y el abad que gobernara cada convento. Bastaría con un viejecito abad que recibiera directamente la doctrina de Dios. Ese viejecito no sería elegido por sufragio universal sino nombrado directamente por Dios. La vida en los conventos discurriría por sí sola, sin necesidad de abades rotativos o elegidos, por la propia fuerza de los dogmas que se inspiran en los trozos de cielo y en los metros cúbicos de aire de los claustros. Todas la monjitas y monjitos llevando la misma vida y rezando las mismas oraciones por la fuerza de la doctrina. Sabe que no es la única que desea este estado de cosas, que todos los curas, monjitos y monjitas lo desean.
Además, sabe que este deseo es viejo y que en otros momentos de la historia se ha ensayado con éxito. Así lo pensó y lo hizo Hiltler, por poner un ejemplo, ese gran cura amante de los dogmas.
Pero, como ese gran cura Hitler, también sabe Sor Catalinita que el estado ideal de cosas no se consigue a la primera, que antes hay que ganar elecciones, pasar por esa humillación. Por eso, durante estos días, lleva una frenética actividad, para que su querido abad el Carodísimo y Generalísimo Rovira vuelva a ganar y a regir el convento de Sor Catalinita.
Aunque no quiere ni pensar que puedan los civiles de Ciutadans o del PP obtener representación en los conventos. Si esto sucede, es que está mal hecha la ley electoral. Sería necesaria cambiarla para impedir que esos civiles lleguen a tener protagonismo.
¿Cuáles son los cambios que introduciría Sor Catalinita en la Ley Electoral? Mañana los pensará.
Y escribirá a su hermana querida.
lunes, 23 de abril de 2007
23 abril. Cómo mantener la casita limpita, tralará, tralaríta
Aquí mando yo, dice el buen monjita nacionalista, tipo Carodísimo y Generalísimo Rovira, tipo el Más de lo mejor de la MASía de Montserrat y tipo Vinito Chiquito amontillado. Y allí mando yo igual que los demás y, si es posible, más que los demás.
Aquí mando yo, dice el buen ayatolà, y no permito iglesias cristianas ni budistas ni hindúes ni mujeres sin pañuelo. Y allí, planto mezquitas y mujeres con pañuelo igual que los demás plantan iglesias o pagodas y mujeres sin pañuelo; y, si es posible, planto más mezquitas y mujeres con pañuelos que los demás plantan iglesias y mujeres sin pañuelo. Aquí mando yo, dice el buen ladrón, y robo mi dinerito, que no me lo roba nadie. Y allí robo yo igual que los demás y, si es posible, más que los demás.
Aquí mando yo, dice el buen ayatolà, y no permito iglesias cristianas ni budistas ni hindúes ni mujeres sin pañuelo. Y allí, planto mezquitas y mujeres con pañuelo igual que los demás plantan iglesias o pagodas y mujeres sin pañuelo; y, si es posible, planto más mezquitas y mujeres con pañuelos que los demás plantan iglesias y mujeres sin pañuelo. Aquí mando yo, dice el buen ladrón, y robo mi dinerito, que no me lo roba nadie. Y allí robo yo igual que los demás y, si es posible, más que los demás.
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miércoles, 18 de abril de 2007
18 abril. Publicidad conventual a la catalana
Cómo mantener limpio el convento del Principado.
Querida hermana en el NUESTRO SEÑOR DEL MARKETING Y PUBLICIDAD CONVENTUAL A LA CATALANA
Ya sabes por otras cartas que a mí me gustan la publicidad y el marketing y que nuestra carodísima abadesa Rovira me pide con frecuencia ideas para promocionar el Convento de conventos que es Cataluña. No sólo nuestra abadesa, también los otros abades, como el abad MAS guapo de la MASía de Montserrat y el abad bajito con nombre de vino charnego de Montilla, han solicitado mis servicios.
La fe en el nuestro Dios nación ha de predicarse de dos maneras: una, “con el mazo dando”; otra, a Dios rogando” (y perdona que utilice un refrán del castellano, esa lengua civil)
“Con el mazo dando” supone predicar con energía, sin piedad con los infieles civiles, por medio de las leyes que nuestro sínodo-parlament dicta y nuestro Govern-Inquisición aplica, leyes que no dejen aire propio para respirar a los civiles que no rezan todos los días en la nuestra lengua sagrada catalana.
La otra manera, “a Dios rogando”, necesita el rostro amable de la pedagogía y publicidad. En esta última manera me muevo yo. Recientemente me han nombrado asesora de la Fira de Turisme, que se celebra en nuestro convento. Qué hermoso está nuestro claustro. He dispuesto las casetas por colores. Los colores más luminosos, de tipo mironiano, corresponden a las casetas de otros conventos hermanos, las del País Vasco, Galicia, alguna de Andalucía y alguna de Canarias, que comparten con nosotros la devoción y la oración. Los colores más apagados, entre el marrón y el negro pasando por el gris, corresponden, en cambio, a las casetas de todo lo demás, las de las autonomías restantes y las de España, que no son conventos, que no rezan, que son civiles, que son, por tanto, extranjeras. En una palabra, que la Fira tiene que vender el producto conventual, no el civil. El producto civil es simplemente una coartada, una tapadera las intenciones ocultas.
El público pasa entre las casetas y no se da cuenta de los mensajes cromáticos. Pero los capta inconscientemente. Has oído hablar de los mensajes subliminales, ¿verdad? Los curas, monjes y monjitas sabemos utilizar muy bien lo subliminal. Ponemos caras de buenos, nos calamos la boina del seny, hablamos suavecito, andamos como flotando; ysabemos colocar el puñal donde duele al enemigo civil.
¿Qué alguna vez se nos escapan unos curas brutos, como el conseller de Turismo Josep Huguet y un tal Bagó, que pregonan lo que los demás decimos bajo la boina del seny, que España no es convento sino país extranjero? También eso forma parte de la publicidad, hermana mía. Como los sermones de siempre: uno vocifera desde el púlpito mientras cien monjitas rezan en silencio en los bancos de la iglesia. De vez en cuando hay que enseñar los dientes. De vez en cuando alguien tiene que sacudir el árbol para recordarles a los civiles que, si no quieren ser curas, que se vayan del Convento de conventos que es Cataluña y que nos dejen rezar en paz. ¿Entiendes? Huguet y Bagó con el mazo dando y yo y mil monjitas rezando.
Espero que esta lección te haya servido, hermana. Es mi obligación formarte. Se despide tu querida hermana en el NUESTRO SEÑOR DEL MARKETING Y PUBLICIDAD CONVENTUAL CATALANA
Querida hermana en el NUESTRO SEÑOR DEL MARKETING Y PUBLICIDAD CONVENTUAL A LA CATALANA
Ya sabes por otras cartas que a mí me gustan la publicidad y el marketing y que nuestra carodísima abadesa Rovira me pide con frecuencia ideas para promocionar el Convento de conventos que es Cataluña. No sólo nuestra abadesa, también los otros abades, como el abad MAS guapo de la MASía de Montserrat y el abad bajito con nombre de vino charnego de Montilla, han solicitado mis servicios.
La fe en el nuestro Dios nación ha de predicarse de dos maneras: una, “con el mazo dando”; otra, a Dios rogando” (y perdona que utilice un refrán del castellano, esa lengua civil)
“Con el mazo dando” supone predicar con energía, sin piedad con los infieles civiles, por medio de las leyes que nuestro sínodo-parlament dicta y nuestro Govern-Inquisición aplica, leyes que no dejen aire propio para respirar a los civiles que no rezan todos los días en la nuestra lengua sagrada catalana.
La otra manera, “a Dios rogando”, necesita el rostro amable de la pedagogía y publicidad. En esta última manera me muevo yo. Recientemente me han nombrado asesora de la Fira de Turisme, que se celebra en nuestro convento. Qué hermoso está nuestro claustro. He dispuesto las casetas por colores. Los colores más luminosos, de tipo mironiano, corresponden a las casetas de otros conventos hermanos, las del País Vasco, Galicia, alguna de Andalucía y alguna de Canarias, que comparten con nosotros la devoción y la oración. Los colores más apagados, entre el marrón y el negro pasando por el gris, corresponden, en cambio, a las casetas de todo lo demás, las de las autonomías restantes y las de España, que no son conventos, que no rezan, que son civiles, que son, por tanto, extranjeras. En una palabra, que la Fira tiene que vender el producto conventual, no el civil. El producto civil es simplemente una coartada, una tapadera las intenciones ocultas.
El público pasa entre las casetas y no se da cuenta de los mensajes cromáticos. Pero los capta inconscientemente. Has oído hablar de los mensajes subliminales, ¿verdad? Los curas, monjes y monjitas sabemos utilizar muy bien lo subliminal. Ponemos caras de buenos, nos calamos la boina del seny, hablamos suavecito, andamos como flotando; ysabemos colocar el puñal donde duele al enemigo civil.
¿Qué alguna vez se nos escapan unos curas brutos, como el conseller de Turismo Josep Huguet y un tal Bagó, que pregonan lo que los demás decimos bajo la boina del seny, que España no es convento sino país extranjero? También eso forma parte de la publicidad, hermana mía. Como los sermones de siempre: uno vocifera desde el púlpito mientras cien monjitas rezan en silencio en los bancos de la iglesia. De vez en cuando hay que enseñar los dientes. De vez en cuando alguien tiene que sacudir el árbol para recordarles a los civiles que, si no quieren ser curas, que se vayan del Convento de conventos que es Cataluña y que nos dejen rezar en paz. ¿Entiendes? Huguet y Bagó con el mazo dando y yo y mil monjitas rezando.
Espero que esta lección te haya servido, hermana. Es mi obligación formarte. Se despide tu querida hermana en el NUESTRO SEÑOR DEL MARKETING Y PUBLICIDAD CONVENTUAL CATALANA
martes, 10 de abril de 2007
10 Abril. El entremés de los entreMASes o Así se gestó el Estatut
A Sor Catalinita le acaba de llegar por correo una obrita de teatro que trata de cómo surgió el Estatut, las negociaciones que se llevaron a cabo entre Zapatero, Maragall, Carod Rovira, etc. No sabe quién se la envía, pero no se le escapa que el entremés es una feroz crítica contra los curas, monjes y monjitas del Convento de conventos que es Cataluña. Y, sin embargo, se resiste a quemarla o destruirla, porque en el fondo el entremés acierta en los entresijos de la negociación.
Por si acaso, hagámoslo circular por internet antes de que se arrepienta y decida quemarlo. Éste es el entremés, que se titula "El entremés de los entreMASES o Así se gestó el Estatut". Si tú, bloguero, lees este entremés y te gusta, podrías reenviarlo a alguien o incluirlo en tu blog. De esta forma garantizamos que Sor Catalinita no lo destruya definitivamente.
ENTREMÉS DE LOS ENTREMASES
O ASÍ SE GESTÓ EL ESTATUT
por orden de aparición
Presidente del Gobierno
Maragall
Artur Mas
Carod Rovira
Carlos Saura
Carlos Herrera
Maulets
Juez Garzón
El Presidente del Gobierno, Rodríguez Zapatero, solo, sentado a una larga mesa, en el Palacio de la Moncloa o en la sala del Consejo de Ministros. Meditabundo. Altas cuestiones de Estado. Se pregunta a sí mismo y se responde.
PRESIDENTE RODRÍGUEZ- Aaaah. ¿Quién soy yo?
PRESIDENTE ZAPATERO.- Zapatero, naturalmente.
PRESIDENTE RODRÍGUEZ.- No, no, individualismo, no. Quiero decir: ¿Qué soy yo? PRESIDENTE ZAPATERO.- Presidente de España, naturalmente.
PRESIDENTE RODRÍGUEZ.- No, no, individualismo y vanidad, no. Quiero decir, ¿qué soy y que me une a otra gente? ¿De dónde soy?
PRESIDENTE ZAPATERO.- A ver… a ver… soy… soy… del noble pueblo… maragato.
En un extremo de la mesa aparece, por arte de la magia todopoderosa del Presidente, MARAGALL.
MARAGALL.- Aquí estoy, señor presidente.
PRESIDENTE.-¿Qué hace usted aquí?
MARAGALL.-Me ha llamado usted, señor presidente.. ¿No ve este bigote debajo de la nariz y estos ojitos pequeñitos? Soy un gato. Soy Maragall, con cara de gato. Yo hago muchas veces el Maragato, sobre todo cuando con unos amigos voy a saludar al pueblo y me meto en los bares… termino siempre… (con el dedo pulgar hace el gesto de beber una buena copa de licor)… gato, ¡por las tinajas de Cristo que sí!.
PRESIDENTE.- Bueno, ya que estás aquí, quédate, que de algo hablaremos. Pero déjame que siga pensando. Déjame. Soy maragato. Pero, en fin, es poca cosa ser maragato Hay que ser ¡más!. Leonés, sí soy leonés. Esto es algo ¡más! que ser maragato, ¿no?. Nada de localismos. ¡Sí, es algo más!.
En otro lugar de la mesa, aparece, por arte de la magia todopoderosa del Presidente, ARTUR MAS, colocándose el cuerpo dentro del traje.
ARTUR MAS.- Hola, señor presidente.
PRESIDENTE.- ¿Y a usted, quién lo ha llamado?
ARTUR MAS.- Usted, señor. Yo soy no sólo “algo más” sino lo más de lo más. Tengo el tamaño justo. Ni muy grande ni muy pequeño. Yo hace mucho tiempo que he encontrado la solución a eso que usted se plantea. Nosotros hemos descubierto lo más, no compare leonés con catalán, no compare, nosotros sabemos lo más, organizamos lo más, civilizamos lo más, europeos lo más, somos la buena gente lo más…
PRESIDENTE.- Me apabullas. Pero tienes razón, leonés es poco. Algún día será León algo más. Esta Castilla… Palabra de Presidente.
MARAGALL.- Yo también soy más, señor presidente. Yo soy gallo, además de gato.
ARTUR MAS.- (Colocando otra vez su cuerpo dentro del traje) Mjj, Mjj… en fin, todo sea por aras del consenso… me callo, no le contesto…
PRESIDENTE.- Cállense, por favor, déjenme meditar. Está en juego mi identidad existencial. Hemos quedado en que soy más maragato, soy leonés. Pero, en fin, a dónde voy con esta maleta medio vacía. Necesito algo más de sustancia. Quien quiere algo, algo le cuesta, ¡quien quiere ser algo más, algo más le cuesta!.
En otro lugar de la mesa, aparece, por arte de la magia todopoderosa del Presidente, el CAROD ROVIRA, colocándose los ojos hacia el cielo como una monjita, haciendo bondad.
CAROD.- Aquí estoy, yo soy la solución.
PRESIDENTE.- ¿Y cómo…?
CAROD.- ¿…he llegado aquí! Usted ha planteado un problema y yo soy la solución. Usted me ha llamado.
PRESIDENTE.-¿Yo?
CAROD.- Quien algo más quiere, algo más le cuesta. No hay mejor definición de lo excelente. Lo que más cuesta es caro, y yo soy Carod. Léase el diccionario de su RAE-E
PRESIDENTE.- ¿RAE-E?
CAROD.- Real Academia del Estado Español.
MARAGALL.- Yo soy también caro, señor presidente, no crea, yo soy más, soy presidente… de… no se moleste… usted lo es del Estado Español… yo lo soy del otro… del otro sitio…
CAROD.- (Poniendo ojitos de monja y, a la vez, colocándose los collons en la entrepierna) (Condescendiente) Mjj, mjj… Bueno, bueno, algo caro es ese del bigote, concedámoslo.
ARTUR MAS.- Yo soy más caro. De eso no hay duda. Yo he sido presidente antes… no se ofenda… del otro sitio… antes que ese gato y ese gallo.
MARAGALL.- ¿Sí? La mar soy yo, la mar de gato y gallo soy yo. Que lo sepas.
CAROD.- Mjj, Mjj.. Bueno, concedámosles el título de caros, son caros, ¿por qué no?, porque los dos, aunque no como yo, saben, saben ir al mercado.
PRESIDENTE.- (Que ha seguido a duras penas todo lo que han dicho sus invitados) Yo también voy al mercado, no sólo en mítines, yo también voy a comprar manzanas, peras, verdura, carne… como cualquiera del pueblo…
Los tres invitados se miran y se ríen por lo bajinis.
MARAGALL.- Sabe ir al mercado…
ARTUR MAS.- Compra manzanitas y peritas y verdurita y carnecita…
CAROD.- Y paga con dinerito de su bolsillito….
PRESIDENTE.- Un poco más de respeto a la humilde gente que va a los mercados…
MARAGALL.- Si la tenemos, si la tenemos, si mi familia es de mercado, es una familia de tenderos, mi familia siempre ha tenido tiendas de frutas… ha vendido siempre la fruta… lo más caro posible, claro, es la ley del mercado… je, je, je…
ARTUR MAS.- Y la mía aún sigue teniendo tiendas de verduras… las mejores del mercado, las más caras, por lo tanto…. ji, ji, ji….
CAROD.- Y la mía, no por parte de mi padre aragonés, sino por parte de mi madre, tiene una carnicería…lo más carne de la carne… carodísima, carodísima, vamos… jo, jo, jo…
PRESIDENTE.- Ya, ya, cállense… que me interrumpen… déjenme seguir con mis identidades existenciales. Si soy algo más que leonés, qué seré… a ver, algo más, algo más caro… En fin, no se me ocurre, qué más puedo ser… A no ser… bueno, sí… ¿por qué no? soy, soy… del Barça.
En otro lugar de la mesa, aparece, por arte de la magia todopoderosa del Presidente, JOAN SAURA, colocándose el cuerpo dentro de la correspondiente nariz de seny y uniforme del Barça.
SAURA.-Mande, señor presidente.
PRESIDENTE.- Y ahora, tú. ¿Quién te ha dejado entrar?
SAURA.- Usted, señor, usted. Usted, uno de los barcelonistas más preclaros, debía saber que en la historia del Club de Fútbol Barcelona ha habido un jugador carismático llamado Saura.
PRESIDENTE.- Es verdad. Le tengo un gran aprecio. Saura, Saura… (mira al techo e imagina goles, jugadas, regates…)
MARAGALL.- Yo soy barcelonista.
ARTUR MAS.- Yo soy el barcelonista más.
CAROD.- Yo soy más barcelonista.
SAURA.- ¿Como yo? Ningún jugador del Barça se ha llamado Maragall, Mas, Carod…
PRESIDENTE.- (Por fin está alegre, satisfecho) Eh, eh, yo soy mucho más que todos ustedes. Barcelonista maragato leonés. Esto sí que es un sentimiento desinteresado. El de ustedes viene por la pertenencia a la tierra, el mío no… Ya está, ya sé lo que nos une, somos barcelonistas. (Los cuatro invitados del presidente se miran. Razonamiento impecable). Yo creo que ya tenemos las bases para trabajar, el punto de partida. Coincidirán ustedes conmigo en que con este punto de partida el Estatut está hecho. ¿No les parece?
MARAGALL.- Me parece…
ARTUR MAS.-Me parece…
CAROD.- Me parece…
SAURA.- Me parece…
PRESIDENTE.- Barcelonistas unidos…
En otro lugar de la mesa, aparece, por arte de la magia todopoderosa del Presidente, CARLOS HERRERA con un puro en la mano. Los cuatro invitados se miran indignados y hacen gesto de levantarse.
CARLOS HERRERA.- ¿Se puede fumar, señor presidente?
PRESIDENTE.- Carlos, hombre, usted no pinta nada aquí.
CARLOS HERRERA.- ¿Qué no? He oído perfectamente el visca Barça. Soy barcelonista como el que más. Aquí estoy, soy el primero… a barcelonista no me gana nadie…
MARAGALL (acercándose al presidente le habla al oído).- Señor presidente… Le gustan los toros… a nosotros la buena gente... no nos gustan mucho…
ARTUR MAS.- (Colocándose el cuerpo en el traje, acercándose al presidente) Nosotros, la buena gente y los toros no solemos estar juntos en el parlament…
SAURA.- (Colocándose el cuerpo en la nariz y en el uniforme barcelonista, acercándose al presidente) Apellidarse como Helenio Herrera no es suficiente para pertenecer a este club…
CAROD.- (Colocándose los collons dentro del traje, acercándose al presidente) ¿Y quién dice que no es un advenedizo? La limpieza de sangre… ¿Dónde tiene el sello del Barcelona tatuado? Yo sí lo tengo tatuado (enseña un tatuaje). Le gustan los toros. Éste, Carlos Herrera, el único sello que conoce es uno de correos de una carta o de un paquetito que le mandaron un día… mjj, mjj, mjj… hace años…. ese sello no se le olvida
MARAGALL, MAS, CAROD, SAURA.- je, je, je… ji, ji, ji… jo, jo, jo… ju, ju, ju…
PRESIDENTE.- (Disimulando un poco más) ja, ja, ja…y je, je, je… y ji, ji, ji… y jo, jo, jo… y ju, ju, ju…
PRESIDENTE.- Ja, ja, ja… tienen sentido del humor, ¿eh, Carlitos? Carlitos, Carlitos, no pintas nada aquí… Ya lo ves.
CARLOS HERRERA.- Me la suda, soy barcelonista… Yo quiero estar aquí…
PRESIDENTE.- Esto es una democracia, Carlos, la mayoría no te quiere aquí…
Aparecen unos maulets a la puerta. CARLOS HERRERA, que ve que pintan bastos se marcha de la sala.
CARLOS HERRERA.- Bueno, bueno… pues me voy a echar una por ahí, a ver qué hay por La Moncloa. Hola, maulas, maletillas…
En otro lugar de la mesa, aparece, por arte de la magia todopoderosa del Presidente, el juez GARZÓN. Los cuatro invitados se sobresaltan.
MAS.- Esto es un coladero, señor presidente… este juez… ¿Es del Barcelona?
PRESIDENTE.- Sí, como yo, desinteresado…un jienense…
CAROD.- No sé, no sé… no es de fiar… pero hay que poner algún límite, si no todo el mundo será de aquí…
SAURA.- La justicia no es de fiar, o sí… bueno, depende… quién sabe… un juez puede ser barcelonista… puede no ser buen barcelonista….
MARAGALL.- Se necesita un pacto, presidente, un pacto para que no se cuele tanta gente. Ya somos bastantes aquí, ¿no? A ver, uno, dos, tres, cuatro, cinco… ¡Por las tinajas de Cristo, si hay más que en un bar! Señor presidente… invoco un pacto. No puede ser que todos los que quieran entren aquí… no, no, aquí debemos estar los que debemos estar…
PRESIDENTE.- Ya sé, haremos un pacto. Sólo nosotros somos barcelonistas, ¿eh?, sólo nosotros seremos la buena gente, ¿eh? y quien quiera incluirse, tiene que recibir permiso. Hagamos un pacto.
TODOS.- Un pacto.
Los maulets invitan al juez Garzón a abandonar la sala y sacan una botella de vino y, cómo no, una de cava. Las dos son de la conocida bodega Sor Catalinita del Penedés. Brindan.
PRESIDENTE.- Es necesario un poco de marketing. Debemos dar un nombre a este pacto, un nombre fácil de recordar. Como a todos nos gusta el vino, …
MARAGALL.- ¡Por las tinajas de Cristo, a mí lo más! (Alza el brazo a lo falangista pero con una copa de vino en la mano)
PRESIDENTE.- …y estos chicos maulets nos han traído vino de la bodega Sor Catalinita del Penedés, bodega en la que tú, Mas, tienes acciones…
ARTUR MAS.- No es lugar este, señor presidente, para decir estas cosas… brindo… ¡Por las tinajas de Cristo! (Alza el brazo a lo falangista pero con una copa de vino en la mano)
PRESIDENTE.- … y como los aquí presentes habéis sido un poco curitas, sobre todo tú, caro Carod, no lo niegues, ¿eh?
CAROD.- ¿Negarlo? Lo bueno no se niega. ¡Por las tinajas de Cristo! (Alza el brazo a lo falangista pero con una copa de vino en la mano)…
PRESIDENTE.- … se me ocurre que un buen nombre para nuestro pacto será el ¡PACTO DE LA TINAJA!, que le gusta mucho a Maragall.
SAURA.- Esta jota de la palabra tinaja no es de aquí, debemos suavizar el nombre…
CAROD.- Sí, es la jota es de Aragón, si lo sabré yo…
PRESIDENTE.- ¿Cómo se dice Tinaja en catalán?
SAURA.- (Rápido, para ganar puntos, el más listo de la clase) ¡Tinell, Tinell!
PRESIDENTE.- Pues ya tenemos un nombre, muy bonito. Desde hoy queda constituido con todos los honores, y yo tengo suerte, el PACTO DE TINELL. (Se levanta y se pone erguido. el brazo a lo falangista pero con una copa de vino en la mano Todos se levantan, en actitud marcial, y colocan la mano libre en el pecho, como quien se dispone a entonar Els Segadors) ¡Viva el Pacto de Tinell!
TODOS.- ¡Viváaa!
PRESIDENTE.- ¡Viva el Pacto de Tinell!
TODOS.- ¡Viváaa!
PRESIDENTE.- ¡Viva el Pacto de Tinell!
TODOS.- ¡Viváaa!
Cuado todos se disponen a abandonar la sala abrazados por los hombros como buenos camaradas de camino, el PRESIDENTE se detiene y se toca la nariz como quien ha reparado en algo.
PRESIDENTE.- Oye, Maragalito… se me ocurre que… para que por ahí no digan que los catalanes barréis siempre para afuera la porquería y para adentro las monedas, propongo que, cuando presentemos a la prensa y al parlamento el estatut, brindemos con un vino de fuera, un vino, por ejemplo, de Montilla, ¿eh?, denominación de origen de Montilla. ¿Qué te parece?
MARAGALL.- (Coloca un dedo en la nariz como quien repara también en algo, pero no sabe en qué. Dos segundos de duda) Genial, presidente, genial.
FIN
O ASÍ SE GESTÓ EL ESTATUT
por orden de aparición
Presidente del Gobierno
Maragall
Artur Mas
Carod Rovira
Carlos Saura
Carlos Herrera
Maulets
Juez Garzón
El Presidente del Gobierno, Rodríguez Zapatero, solo, sentado a una larga mesa, en el Palacio de la Moncloa o en la sala del Consejo de Ministros. Meditabundo. Altas cuestiones de Estado. Se pregunta a sí mismo y se responde.
PRESIDENTE RODRÍGUEZ- Aaaah. ¿Quién soy yo?
PRESIDENTE ZAPATERO.- Zapatero, naturalmente.
PRESIDENTE RODRÍGUEZ.- No, no, individualismo, no. Quiero decir: ¿Qué soy yo? PRESIDENTE ZAPATERO.- Presidente de España, naturalmente.
PRESIDENTE RODRÍGUEZ.- No, no, individualismo y vanidad, no. Quiero decir, ¿qué soy y que me une a otra gente? ¿De dónde soy?
PRESIDENTE ZAPATERO.- A ver… a ver… soy… soy… del noble pueblo… maragato.
En un extremo de la mesa aparece, por arte de la magia todopoderosa del Presidente, MARAGALL.
MARAGALL.- Aquí estoy, señor presidente.
PRESIDENTE.-¿Qué hace usted aquí?
MARAGALL.-Me ha llamado usted, señor presidente.. ¿No ve este bigote debajo de la nariz y estos ojitos pequeñitos? Soy un gato. Soy Maragall, con cara de gato. Yo hago muchas veces el Maragato, sobre todo cuando con unos amigos voy a saludar al pueblo y me meto en los bares… termino siempre… (con el dedo pulgar hace el gesto de beber una buena copa de licor)… gato, ¡por las tinajas de Cristo que sí!.
PRESIDENTE.- Bueno, ya que estás aquí, quédate, que de algo hablaremos. Pero déjame que siga pensando. Déjame. Soy maragato. Pero, en fin, es poca cosa ser maragato Hay que ser ¡más!. Leonés, sí soy leonés. Esto es algo ¡más! que ser maragato, ¿no?. Nada de localismos. ¡Sí, es algo más!.
En otro lugar de la mesa, aparece, por arte de la magia todopoderosa del Presidente, ARTUR MAS, colocándose el cuerpo dentro del traje.
ARTUR MAS.- Hola, señor presidente.
PRESIDENTE.- ¿Y a usted, quién lo ha llamado?
ARTUR MAS.- Usted, señor. Yo soy no sólo “algo más” sino lo más de lo más. Tengo el tamaño justo. Ni muy grande ni muy pequeño. Yo hace mucho tiempo que he encontrado la solución a eso que usted se plantea. Nosotros hemos descubierto lo más, no compare leonés con catalán, no compare, nosotros sabemos lo más, organizamos lo más, civilizamos lo más, europeos lo más, somos la buena gente lo más…
PRESIDENTE.- Me apabullas. Pero tienes razón, leonés es poco. Algún día será León algo más. Esta Castilla… Palabra de Presidente.
MARAGALL.- Yo también soy más, señor presidente. Yo soy gallo, además de gato.
ARTUR MAS.- (Colocando otra vez su cuerpo dentro del traje) Mjj, Mjj… en fin, todo sea por aras del consenso… me callo, no le contesto…
PRESIDENTE.- Cállense, por favor, déjenme meditar. Está en juego mi identidad existencial. Hemos quedado en que soy más maragato, soy leonés. Pero, en fin, a dónde voy con esta maleta medio vacía. Necesito algo más de sustancia. Quien quiere algo, algo le cuesta, ¡quien quiere ser algo más, algo más le cuesta!.
En otro lugar de la mesa, aparece, por arte de la magia todopoderosa del Presidente, el CAROD ROVIRA, colocándose los ojos hacia el cielo como una monjita, haciendo bondad.
CAROD.- Aquí estoy, yo soy la solución.
PRESIDENTE.- ¿Y cómo…?
CAROD.- ¿…he llegado aquí! Usted ha planteado un problema y yo soy la solución. Usted me ha llamado.
PRESIDENTE.-¿Yo?
CAROD.- Quien algo más quiere, algo más le cuesta. No hay mejor definición de lo excelente. Lo que más cuesta es caro, y yo soy Carod. Léase el diccionario de su RAE-E
PRESIDENTE.- ¿RAE-E?
CAROD.- Real Academia del Estado Español.
MARAGALL.- Yo soy también caro, señor presidente, no crea, yo soy más, soy presidente… de… no se moleste… usted lo es del Estado Español… yo lo soy del otro… del otro sitio…
CAROD.- (Poniendo ojitos de monja y, a la vez, colocándose los collons en la entrepierna) (Condescendiente) Mjj, mjj… Bueno, bueno, algo caro es ese del bigote, concedámoslo.
ARTUR MAS.- Yo soy más caro. De eso no hay duda. Yo he sido presidente antes… no se ofenda… del otro sitio… antes que ese gato y ese gallo.
MARAGALL.- ¿Sí? La mar soy yo, la mar de gato y gallo soy yo. Que lo sepas.
CAROD.- Mjj, Mjj.. Bueno, concedámosles el título de caros, son caros, ¿por qué no?, porque los dos, aunque no como yo, saben, saben ir al mercado.
PRESIDENTE.- (Que ha seguido a duras penas todo lo que han dicho sus invitados) Yo también voy al mercado, no sólo en mítines, yo también voy a comprar manzanas, peras, verdura, carne… como cualquiera del pueblo…
Los tres invitados se miran y se ríen por lo bajinis.
MARAGALL.- Sabe ir al mercado…
ARTUR MAS.- Compra manzanitas y peritas y verdurita y carnecita…
CAROD.- Y paga con dinerito de su bolsillito….
PRESIDENTE.- Un poco más de respeto a la humilde gente que va a los mercados…
MARAGALL.- Si la tenemos, si la tenemos, si mi familia es de mercado, es una familia de tenderos, mi familia siempre ha tenido tiendas de frutas… ha vendido siempre la fruta… lo más caro posible, claro, es la ley del mercado… je, je, je…
ARTUR MAS.- Y la mía aún sigue teniendo tiendas de verduras… las mejores del mercado, las más caras, por lo tanto…. ji, ji, ji….
CAROD.- Y la mía, no por parte de mi padre aragonés, sino por parte de mi madre, tiene una carnicería…lo más carne de la carne… carodísima, carodísima, vamos… jo, jo, jo…
PRESIDENTE.- Ya, ya, cállense… que me interrumpen… déjenme seguir con mis identidades existenciales. Si soy algo más que leonés, qué seré… a ver, algo más, algo más caro… En fin, no se me ocurre, qué más puedo ser… A no ser… bueno, sí… ¿por qué no? soy, soy… del Barça.
En otro lugar de la mesa, aparece, por arte de la magia todopoderosa del Presidente, JOAN SAURA, colocándose el cuerpo dentro de la correspondiente nariz de seny y uniforme del Barça.
SAURA.-Mande, señor presidente.
PRESIDENTE.- Y ahora, tú. ¿Quién te ha dejado entrar?
SAURA.- Usted, señor, usted. Usted, uno de los barcelonistas más preclaros, debía saber que en la historia del Club de Fútbol Barcelona ha habido un jugador carismático llamado Saura.
PRESIDENTE.- Es verdad. Le tengo un gran aprecio. Saura, Saura… (mira al techo e imagina goles, jugadas, regates…)
MARAGALL.- Yo soy barcelonista.
ARTUR MAS.- Yo soy el barcelonista más.
CAROD.- Yo soy más barcelonista.
SAURA.- ¿Como yo? Ningún jugador del Barça se ha llamado Maragall, Mas, Carod…
PRESIDENTE.- (Por fin está alegre, satisfecho) Eh, eh, yo soy mucho más que todos ustedes. Barcelonista maragato leonés. Esto sí que es un sentimiento desinteresado. El de ustedes viene por la pertenencia a la tierra, el mío no… Ya está, ya sé lo que nos une, somos barcelonistas. (Los cuatro invitados del presidente se miran. Razonamiento impecable). Yo creo que ya tenemos las bases para trabajar, el punto de partida. Coincidirán ustedes conmigo en que con este punto de partida el Estatut está hecho. ¿No les parece?
MARAGALL.- Me parece…
ARTUR MAS.-Me parece…
CAROD.- Me parece…
SAURA.- Me parece…
PRESIDENTE.- Barcelonistas unidos…
En otro lugar de la mesa, aparece, por arte de la magia todopoderosa del Presidente, CARLOS HERRERA con un puro en la mano. Los cuatro invitados se miran indignados y hacen gesto de levantarse.
CARLOS HERRERA.- ¿Se puede fumar, señor presidente?
PRESIDENTE.- Carlos, hombre, usted no pinta nada aquí.
CARLOS HERRERA.- ¿Qué no? He oído perfectamente el visca Barça. Soy barcelonista como el que más. Aquí estoy, soy el primero… a barcelonista no me gana nadie…
MARAGALL (acercándose al presidente le habla al oído).- Señor presidente… Le gustan los toros… a nosotros la buena gente... no nos gustan mucho…
ARTUR MAS.- (Colocándose el cuerpo en el traje, acercándose al presidente) Nosotros, la buena gente y los toros no solemos estar juntos en el parlament…
SAURA.- (Colocándose el cuerpo en la nariz y en el uniforme barcelonista, acercándose al presidente) Apellidarse como Helenio Herrera no es suficiente para pertenecer a este club…
CAROD.- (Colocándose los collons dentro del traje, acercándose al presidente) ¿Y quién dice que no es un advenedizo? La limpieza de sangre… ¿Dónde tiene el sello del Barcelona tatuado? Yo sí lo tengo tatuado (enseña un tatuaje). Le gustan los toros. Éste, Carlos Herrera, el único sello que conoce es uno de correos de una carta o de un paquetito que le mandaron un día… mjj, mjj, mjj… hace años…. ese sello no se le olvida
MARAGALL, MAS, CAROD, SAURA.- je, je, je… ji, ji, ji… jo, jo, jo… ju, ju, ju…
PRESIDENTE.- (Disimulando un poco más) ja, ja, ja…y je, je, je… y ji, ji, ji… y jo, jo, jo… y ju, ju, ju…
PRESIDENTE.- Ja, ja, ja… tienen sentido del humor, ¿eh, Carlitos? Carlitos, Carlitos, no pintas nada aquí… Ya lo ves.
CARLOS HERRERA.- Me la suda, soy barcelonista… Yo quiero estar aquí…
PRESIDENTE.- Esto es una democracia, Carlos, la mayoría no te quiere aquí…
Aparecen unos maulets a la puerta. CARLOS HERRERA, que ve que pintan bastos se marcha de la sala.
CARLOS HERRERA.- Bueno, bueno… pues me voy a echar una por ahí, a ver qué hay por La Moncloa. Hola, maulas, maletillas…
En otro lugar de la mesa, aparece, por arte de la magia todopoderosa del Presidente, el juez GARZÓN. Los cuatro invitados se sobresaltan.
MAS.- Esto es un coladero, señor presidente… este juez… ¿Es del Barcelona?
PRESIDENTE.- Sí, como yo, desinteresado…un jienense…
CAROD.- No sé, no sé… no es de fiar… pero hay que poner algún límite, si no todo el mundo será de aquí…
SAURA.- La justicia no es de fiar, o sí… bueno, depende… quién sabe… un juez puede ser barcelonista… puede no ser buen barcelonista….
MARAGALL.- Se necesita un pacto, presidente, un pacto para que no se cuele tanta gente. Ya somos bastantes aquí, ¿no? A ver, uno, dos, tres, cuatro, cinco… ¡Por las tinajas de Cristo, si hay más que en un bar! Señor presidente… invoco un pacto. No puede ser que todos los que quieran entren aquí… no, no, aquí debemos estar los que debemos estar…
PRESIDENTE.- Ya sé, haremos un pacto. Sólo nosotros somos barcelonistas, ¿eh?, sólo nosotros seremos la buena gente, ¿eh? y quien quiera incluirse, tiene que recibir permiso. Hagamos un pacto.
TODOS.- Un pacto.
Los maulets invitan al juez Garzón a abandonar la sala y sacan una botella de vino y, cómo no, una de cava. Las dos son de la conocida bodega Sor Catalinita del Penedés. Brindan.
PRESIDENTE.- Es necesario un poco de marketing. Debemos dar un nombre a este pacto, un nombre fácil de recordar. Como a todos nos gusta el vino, …
MARAGALL.- ¡Por las tinajas de Cristo, a mí lo más! (Alza el brazo a lo falangista pero con una copa de vino en la mano)
PRESIDENTE.- …y estos chicos maulets nos han traído vino de la bodega Sor Catalinita del Penedés, bodega en la que tú, Mas, tienes acciones…
ARTUR MAS.- No es lugar este, señor presidente, para decir estas cosas… brindo… ¡Por las tinajas de Cristo! (Alza el brazo a lo falangista pero con una copa de vino en la mano)
PRESIDENTE.- … y como los aquí presentes habéis sido un poco curitas, sobre todo tú, caro Carod, no lo niegues, ¿eh?
CAROD.- ¿Negarlo? Lo bueno no se niega. ¡Por las tinajas de Cristo! (Alza el brazo a lo falangista pero con una copa de vino en la mano)…
PRESIDENTE.- … se me ocurre que un buen nombre para nuestro pacto será el ¡PACTO DE LA TINAJA!, que le gusta mucho a Maragall.
SAURA.- Esta jota de la palabra tinaja no es de aquí, debemos suavizar el nombre…
CAROD.- Sí, es la jota es de Aragón, si lo sabré yo…
PRESIDENTE.- ¿Cómo se dice Tinaja en catalán?
SAURA.- (Rápido, para ganar puntos, el más listo de la clase) ¡Tinell, Tinell!
PRESIDENTE.- Pues ya tenemos un nombre, muy bonito. Desde hoy queda constituido con todos los honores, y yo tengo suerte, el PACTO DE TINELL. (Se levanta y se pone erguido. el brazo a lo falangista pero con una copa de vino en la mano Todos se levantan, en actitud marcial, y colocan la mano libre en el pecho, como quien se dispone a entonar Els Segadors) ¡Viva el Pacto de Tinell!
TODOS.- ¡Viváaa!
PRESIDENTE.- ¡Viva el Pacto de Tinell!
TODOS.- ¡Viváaa!
PRESIDENTE.- ¡Viva el Pacto de Tinell!
TODOS.- ¡Viváaa!
Cuado todos se disponen a abandonar la sala abrazados por los hombros como buenos camaradas de camino, el PRESIDENTE se detiene y se toca la nariz como quien ha reparado en algo.
PRESIDENTE.- Oye, Maragalito… se me ocurre que… para que por ahí no digan que los catalanes barréis siempre para afuera la porquería y para adentro las monedas, propongo que, cuando presentemos a la prensa y al parlamento el estatut, brindemos con un vino de fuera, un vino, por ejemplo, de Montilla, ¿eh?, denominación de origen de Montilla. ¿Qué te parece?
MARAGALL.- (Coloca un dedo en la nariz como quien repara también en algo, pero no sabe en qué. Dos segundos de duda) Genial, presidente, genial.
FIN
jueves, 5 de abril de 2007
5 Abril. Mercadotecnia a lo conventual catalán
Las oraciones del buen monjita Sor Catalinita del Penedés, o cómo mantener limpio el convento del Principado.
Dejamos el 2 de abril a Sor Catalinita dispuesta a presentar su propuesta al departamento de Marketing del convento. El convento de conventos, que es Cataluña, está convencido de que tienen los mejores publicistas. Son Catalina del Penedés quiere ser uno de ellos. Ha pensado vender en los centros de suvenirs de los conventos botellas con la materia prima más querida del Principado: el aire. ¿Por qué botellas de aire?, imagina satisfecha nuestra sor que le preguntan los sorprendidos visitantes de los conventos. Sor Catalinita tiene preparada la respuesta.
Debe representar a un país un elemento natural en el que hayan participado los habitantes de ese país. Y no es la tierra lo que más caracteriza a un país de conventos, porque la tierra está formada de infinitas partículas minerales y no humanas. En cambio el aire está formado también por el aire de los pulmones de las personas. Al respirar aire de convento, respiramos a otras personas que han exhalado aire, aire formado por partículas de curas, monjes y monjitas de ese convento.
Y, como demostró con la mayor de las lógicas el 1 de abril, el aire que media entre los conventos del Principado es propiedad de los conventos, está formado por partículas exhaladas por los pulmones de los buenos catalanes curas, monjes y monjitas. Es por eso que el suvenir más auténtico no es un toro ni una bailarina flamenca, sino una botella de aire, auténtico producto catalán-conventual. Abrir el tapón de la botella y aspirar Cataluña es todo uno.
Nuestra sor ha dibujado incluso en un papel la forma de la botella y ha escrito el eslogan (NUESTRO AIRE LIBRE NUESTRO). Está satisfecha; su carodísima abadesa Rovira la felicitará encaradísimamente. Es una idea genial.
Pero, de repente, le acomete un sudor frío a Sor Catalinita del Penedés. Ha caído en la cuenta de que el aire está formado no sólo por el aire respirado por monjas, monjes y monjitas, sino también por el aire respirado por los animales, eso sin contar a los civiles que no aceptan la disciplina de los conventos. Y no le cabe ninguna duda a Sor Catalinita que hay muchísimos más animales, domésticos y salvajes, que personas, por lo que el aire que respiramos es en gran parte aire exhalado por animales. Entonces el aire de la botella estará formado por partículas de curas, monjes y monjitas del convento de conventos que es Cataluña y sobre todo estará formado por partículas de animales principalmente.
Sigue con sus sudores fríos, porque tener no tiene nada en contra de los animales, pero no puede darles la identidad conventual catalana. Adiós a su invento. ¡Malditos animales que no son curas, monjes o monjitas!.
Dejamos el 2 de abril a Sor Catalinita dispuesta a presentar su propuesta al departamento de Marketing del convento. El convento de conventos, que es Cataluña, está convencido de que tienen los mejores publicistas. Son Catalina del Penedés quiere ser uno de ellos. Ha pensado vender en los centros de suvenirs de los conventos botellas con la materia prima más querida del Principado: el aire. ¿Por qué botellas de aire?, imagina satisfecha nuestra sor que le preguntan los sorprendidos visitantes de los conventos. Sor Catalinita tiene preparada la respuesta.
Debe representar a un país un elemento natural en el que hayan participado los habitantes de ese país. Y no es la tierra lo que más caracteriza a un país de conventos, porque la tierra está formada de infinitas partículas minerales y no humanas. En cambio el aire está formado también por el aire de los pulmones de las personas. Al respirar aire de convento, respiramos a otras personas que han exhalado aire, aire formado por partículas de curas, monjes y monjitas de ese convento.
Y, como demostró con la mayor de las lógicas el 1 de abril, el aire que media entre los conventos del Principado es propiedad de los conventos, está formado por partículas exhaladas por los pulmones de los buenos catalanes curas, monjes y monjitas. Es por eso que el suvenir más auténtico no es un toro ni una bailarina flamenca, sino una botella de aire, auténtico producto catalán-conventual. Abrir el tapón de la botella y aspirar Cataluña es todo uno.
Nuestra sor ha dibujado incluso en un papel la forma de la botella y ha escrito el eslogan (NUESTRO AIRE LIBRE NUESTRO). Está satisfecha; su carodísima abadesa Rovira la felicitará encaradísimamente. Es una idea genial.
Pero, de repente, le acomete un sudor frío a Sor Catalinita del Penedés. Ha caído en la cuenta de que el aire está formado no sólo por el aire respirado por monjas, monjes y monjitas, sino también por el aire respirado por los animales, eso sin contar a los civiles que no aceptan la disciplina de los conventos. Y no le cabe ninguna duda a Sor Catalinita que hay muchísimos más animales, domésticos y salvajes, que personas, por lo que el aire que respiramos es en gran parte aire exhalado por animales. Entonces el aire de la botella estará formado por partículas de curas, monjes y monjitas del convento de conventos que es Cataluña y sobre todo estará formado por partículas de animales principalmente.
Sigue con sus sudores fríos, porque tener no tiene nada en contra de los animales, pero no puede darles la identidad conventual catalana. Adiós a su invento. ¡Malditos animales que no son curas, monjes o monjitas!.
sábado, 31 de marzo de 2007
Dar de respirar al que no tiene nariz
Las oraciones del buen monjita Sor Catalinita del Penedés, o cómo mantener limpio el convento del Principado.
Ayer dejamos a Sor Catalinita, después de escribir una carta a una su muy querida hermana de otro convento, embargada de lirismo y mirando al techo. En la carta le decía que la columna de aire que se apoya sobre los conventos catalanes (el de la MASía de Montserrat, el de Poblet, el de Ripoll y el propio de Sor Catalintia) es de los habitantes de los conventos, es decir de los catalanes, y de nadie más, vamos, que tenían soberanía nacional sobre él; y que el aire que queda en medio de de los cuatro conventos, desde el suelo hasta el cielo, también es de los conventos, es decir de los catalanes, que tienen poderosas narices, y de nadie más. Los civiles, es decir esos no curas, ni monjes ni monjitas que no aceptan la fe y religión nacionalista, no tienen titularidad del aire, porque tienen narices pequeñas.
Ayer no cayó en la cuenta de que si no dejaba respirar a los civiles (forasteros, charnegos, ciutadans y populars) el su aire de Cataluña, éstos morirían. Esta posibilidad, la de que se mueran asfixiados los civiles, la contraría. Sor Catalinita es, además de monja, un alma sensible. Como le contrarió la patada en los… que un monaguillo del abad-lehendakari del País Vasco le había dado a ese tal Aguirre. No, Sor Catalinita no quiere que se mueran. Quiere que respiren el aire del convento catalán, tan limpio, tan perfumado de las flores de los árboles del claustro, que vivan. Pero, cuidado, que respiren y que vivan dando gracias por ese aire prestado y respetando siempre la titularidad catalana de ese aire. Y si un civil entra en el Convento de conventos que es Cataluña y no da gracias por respirar y dice que el aire también es suyo, tendrá que irse y respirar otros aires, los civiles, de evidentemente menor calidad, respirar el aire, por ejemplo de Madrid, esa ciudad que no reza lo suficiente.
Y, si a pesar de todo, un civil no quiere irse del convento, entonces tendrá que ser castigado negándole el aire. ¿Qué eso le ocasiona un problema de salud, como se ve que ocurre en el País Vasco con esos a los que se les dan patadas en los… o se les vapulea, o se les quema el comercio, o, incluso, se les mata…? Problema suyo por su empecinamiento. Sor Catalinita del Penedés vuelve a quedarse mirando al techo de su celda con ojos embargados de lirismo. Oh, exclama, oh, la Inquisición. Y se promete, antes de acostarse para dormir, que mañana le escribirá una carta a la su muy querida hermana contándole las ventajas del método inquisitorial para mantener limpios los conventos.
Ayer dejamos a Sor Catalinita, después de escribir una carta a una su muy querida hermana de otro convento, embargada de lirismo y mirando al techo. En la carta le decía que la columna de aire que se apoya sobre los conventos catalanes (el de la MASía de Montserrat, el de Poblet, el de Ripoll y el propio de Sor Catalintia) es de los habitantes de los conventos, es decir de los catalanes, y de nadie más, vamos, que tenían soberanía nacional sobre él; y que el aire que queda en medio de de los cuatro conventos, desde el suelo hasta el cielo, también es de los conventos, es decir de los catalanes, que tienen poderosas narices, y de nadie más. Los civiles, es decir esos no curas, ni monjes ni monjitas que no aceptan la fe y religión nacionalista, no tienen titularidad del aire, porque tienen narices pequeñas.
Ayer no cayó en la cuenta de que si no dejaba respirar a los civiles (forasteros, charnegos, ciutadans y populars) el su aire de Cataluña, éstos morirían. Esta posibilidad, la de que se mueran asfixiados los civiles, la contraría. Sor Catalinita es, además de monja, un alma sensible. Como le contrarió la patada en los… que un monaguillo del abad-lehendakari del País Vasco le había dado a ese tal Aguirre. No, Sor Catalinita no quiere que se mueran. Quiere que respiren el aire del convento catalán, tan limpio, tan perfumado de las flores de los árboles del claustro, que vivan. Pero, cuidado, que respiren y que vivan dando gracias por ese aire prestado y respetando siempre la titularidad catalana de ese aire. Y si un civil entra en el Convento de conventos que es Cataluña y no da gracias por respirar y dice que el aire también es suyo, tendrá que irse y respirar otros aires, los civiles, de evidentemente menor calidad, respirar el aire, por ejemplo de Madrid, esa ciudad que no reza lo suficiente.
Y, si a pesar de todo, un civil no quiere irse del convento, entonces tendrá que ser castigado negándole el aire. ¿Qué eso le ocasiona un problema de salud, como se ve que ocurre en el País Vasco con esos a los que se les dan patadas en los… o se les vapulea, o se les quema el comercio, o, incluso, se les mata…? Problema suyo por su empecinamiento. Sor Catalinita del Penedés vuelve a quedarse mirando al techo de su celda con ojos embargados de lirismo. Oh, exclama, oh, la Inquisición. Y se promete, antes de acostarse para dormir, que mañana le escribirá una carta a la su muy querida hermana contándole las ventajas del método inquisitorial para mantener limpios los conventos.
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Dar de respirar al que no tiene nariz
viernes, 30 de marzo de 2007
Nuestro Señor de las patadas en los c...
Las oraciones del buen monjita Sor Catalinita del Penedés, o cómo mantener limpio el convento del Principado.
Sor Catalinita sigue reflexionando, desde su convento del Penedés, sobre la patada que un monaguillo del abad-lehendakari le dio ahí a Aguirre, ese civil de Basta Ya que se atrevió el otro día a ir a las puertas del Tribunal Superior de Justicia del País Vasco. En realidad, a Sor Catalinita le importa poco esa patada. Ahora está soñando por lo que podría ser su convento y el Convento de conventos que es Cataluña y el País Vasco a poco que los civiles les dejaran hacer.
Su carodísima abadesa Rovira, una abadesa con bigote de verdad y que se aprieta bien el cinturón debajo del hábito, se ha atrevido a presentar ante el Sínodo-Parlament una propuesta para la autodeterminación, aunque no con mucho éxito. Pero no importa. La volverá a presentar. Su carodísima abadesa Rovira quiere lo mejor para ese Convento de conventos, que es Cataluña, lo mismo que el abad-lehendakari quiere lo mejor para ese Convento de conventos, que es el País Vasco.
Aún recuerda con emoción aquel día en que, en la primera sesión del nuevo Sínodo-Parlament, el presidente del Sínodo cerró la sesión con un sonoro VIVA NUESTRO METCRO CÚBICO DE AIRE LIBRE, que todo el mundo tradujo con el vulgar VISCA CATALUNYA LLIURE.
De hecho ahora está en su cuarto escribiendo la siguiente carta a una muy querida hermana suya del convento de la MASía de Montserrat. Admírese su lirismo:
Querida hermana: no me digas que no es más espiritual decir VIVA NUESTRO METRO CÚBICO DE AIRE LIBRE que decir VIVA NUESTRO HUERTO LIBRE, o VIVA NUESTRO CONVENTO LIBRE, o VIVAN NUESTRAS TIERRAS LIBRES, o VIVAN NUESTRAS LAS ROSAS DE NUESTRAS ROSALEDAS. En todo caso mucho más espiritual que decir VISCA CATALUNYA LLIURE.
Sobre el aire quiero hablarte hoy, amada hermana en el Señor. Porque sin pan ni comida podemos vivir acaso cuarenta días. Sin agua, acaso cinco o seis días. Pero sin aire, ni dos minutos Si pudiéramos medir la columna de aire que desde todo el perímetro de nuestro convento del Penedés se eleva hasta el cielo, seguro que alcanzaba una buena medida en hectómetros cúbicos de aire. Estos hectómetros cúbicos de aire son, está claro, nuestros, de nuestro convento, porque en nuestro convento se apoyan, son AIRE LIBRE nuestros. Lo mismo ocurre con los hectómetros cúbicos correspondientes de los otros tres conventos del Principado, el de la MASía de Montserrat, el de Poblet y el de Ripoll; son nuestros, son AIRE LIBRE nuestros, porque en nuestros conventos se apoyan. Pero, ¿qué pasa con los metros y hectómetros cúbicos de aire que median entre nuestros conventos? ¿Dejan de ser nuestros para ser de los no curas, monjes o monjitas, para ser de los civiles que no viven dentro de conventos? De ninguna manera, de ninguna manera, mi enérgica protesta; porque date cuenta de que nuestros conventos están estratégicamente situados en el Principado, marcan sus puntos cardinales y sus cuatro esquinas, forman un cuadrado perfecto, sagrado. Eso quiere decir que todos los hectómetros cúbicos de aire intermedios no son “civiles”. Así lo ha querido Dios, no hay duda, Dios, que es NUESTRO SEÑOR DEL NUESTRO METRO CÚBICO DE AIRE LIBRE NUESTRO.
Ahora Sor Catalinita ha interrumpido su carta y levanta los ojos hacia el techo de su celda. Dejémosla así, con los ojos colgados. Ella seguro que estaría muy conforme si en un espejo se viera. Espíritu, aire, espíritu.
Sor Catalinita sigue reflexionando, desde su convento del Penedés, sobre la patada que un monaguillo del abad-lehendakari le dio ahí a Aguirre, ese civil de Basta Ya que se atrevió el otro día a ir a las puertas del Tribunal Superior de Justicia del País Vasco. En realidad, a Sor Catalinita le importa poco esa patada. Ahora está soñando por lo que podría ser su convento y el Convento de conventos que es Cataluña y el País Vasco a poco que los civiles les dejaran hacer.
Su carodísima abadesa Rovira, una abadesa con bigote de verdad y que se aprieta bien el cinturón debajo del hábito, se ha atrevido a presentar ante el Sínodo-Parlament una propuesta para la autodeterminación, aunque no con mucho éxito. Pero no importa. La volverá a presentar. Su carodísima abadesa Rovira quiere lo mejor para ese Convento de conventos, que es Cataluña, lo mismo que el abad-lehendakari quiere lo mejor para ese Convento de conventos, que es el País Vasco.
Aún recuerda con emoción aquel día en que, en la primera sesión del nuevo Sínodo-Parlament, el presidente del Sínodo cerró la sesión con un sonoro VIVA NUESTRO METCRO CÚBICO DE AIRE LIBRE, que todo el mundo tradujo con el vulgar VISCA CATALUNYA LLIURE.
De hecho ahora está en su cuarto escribiendo la siguiente carta a una muy querida hermana suya del convento de la MASía de Montserrat. Admírese su lirismo:
Querida hermana: no me digas que no es más espiritual decir VIVA NUESTRO METRO CÚBICO DE AIRE LIBRE que decir VIVA NUESTRO HUERTO LIBRE, o VIVA NUESTRO CONVENTO LIBRE, o VIVAN NUESTRAS TIERRAS LIBRES, o VIVAN NUESTRAS LAS ROSAS DE NUESTRAS ROSALEDAS. En todo caso mucho más espiritual que decir VISCA CATALUNYA LLIURE.
Sobre el aire quiero hablarte hoy, amada hermana en el Señor. Porque sin pan ni comida podemos vivir acaso cuarenta días. Sin agua, acaso cinco o seis días. Pero sin aire, ni dos minutos Si pudiéramos medir la columna de aire que desde todo el perímetro de nuestro convento del Penedés se eleva hasta el cielo, seguro que alcanzaba una buena medida en hectómetros cúbicos de aire. Estos hectómetros cúbicos de aire son, está claro, nuestros, de nuestro convento, porque en nuestro convento se apoyan, son AIRE LIBRE nuestros. Lo mismo ocurre con los hectómetros cúbicos correspondientes de los otros tres conventos del Principado, el de la MASía de Montserrat, el de Poblet y el de Ripoll; son nuestros, son AIRE LIBRE nuestros, porque en nuestros conventos se apoyan. Pero, ¿qué pasa con los metros y hectómetros cúbicos de aire que median entre nuestros conventos? ¿Dejan de ser nuestros para ser de los no curas, monjes o monjitas, para ser de los civiles que no viven dentro de conventos? De ninguna manera, de ninguna manera, mi enérgica protesta; porque date cuenta de que nuestros conventos están estratégicamente situados en el Principado, marcan sus puntos cardinales y sus cuatro esquinas, forman un cuadrado perfecto, sagrado. Eso quiere decir que todos los hectómetros cúbicos de aire intermedios no son “civiles”. Así lo ha querido Dios, no hay duda, Dios, que es NUESTRO SEÑOR DEL NUESTRO METRO CÚBICO DE AIRE LIBRE NUESTRO.
Ahora Sor Catalinita ha interrumpido su carta y levanta los ojos hacia el techo de su celda. Dejémosla así, con los ojos colgados. Ella seguro que estaría muy conforme si en un espejo se viera. Espíritu, aire, espíritu.
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