martes, 27 de marzo de 2007

Una oración por el abad Ibarretxe y nuestro derecho a sagrado.

Las oraciones del buen monjita Sor Catalinita del Penedés, o cómo mantener limpio el convento del Principado.

Querida hermana en EL NUESTRO SEÑOR DEL DERECHO A SAGRADO:

No nos entienden esos civiles, obsesionados por el imperio de la ley y por la ley común.
Desde tiempos inmemoriales cuando un ladrón o asesino se refugiaba en una iglesia, la justicia civil no tenía competencia sobre él y, mientras permaneciera en la iglesia y se acogiera a sagrado, estaba seguro. Nosotros los curas, monjes y monjitas de Cataluña y del País Vasco sabemos qué es el derecho a sagrado. Un abad no puede ser juzgado por un tribunal civil, sólo por un tribunal sagrado. El abad-lehendakari de esa otra amiga tierra de conventos, que es Euskadi, es persona acogida a sagrado. ¿Es que no lo entienden? ¿Es que no lo entienden? ¿Es que no lo entienden esos agnósticos civiles del Foro de Ermua, Basta ya o Tribunal Superior de Justicia del País Vasco? ¡Nuestro Estatut es Regla monástica, nuestro president y el lehendakari son abades, nuestro nacionalismo es religión, nuestra tierra es sagrada, nuestra lengua es lengua latina catalana o vasca, sagradas! ¿Es justo que en los conventos quieran vivir los no conventuales, los civiles esos del Foro de Ermua? De acuerdo, hermana, de acuerdo. Dar una patada en los… en los… testículos de ese Aguirre del Foro Ermua está mal, qué duda cabe ¿Pero qué hacía ese tal Aguirre, un civil, en tierra sagrada euskalduna, qué hacía ahí protestando contra el abad-Ibarretxe? ¿Es que no tiene respeto por los abades? En cierta forma, se lo ha buscado. Las cosas por su nombre.
Que Dios me perdone, hermana.

Tu hermana en EL NUESTRO SEÑOR DEL DERECHO A SAGRADO

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